El primer oficial del granelero Aeolian Arrow cayó al mar cuando recuperaba la lancha con la que había sacado a los náufragos. Hapag-Lloyd admitía el 22 de octubre que todavía no puede determinar el estado de un solo contenedor.

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El granelero portugués Aeolian Arrow rescató a los 28 tripulantes del Espirito Santo Express, 19 desde un bote salvavidas y nueve desde una balsa, y perdió en la maniobra final a su propio primer oficial. GAMA, la oficina portuguesa de investigación de accidentes marítimos, abrió una investigación de seguridad y clasificó el caso como siniestro marítimo muy grave. Esta nota actualiza la que publicamos el 17 de octubre, cuando todavía no se conocía el desenlace del rescate.

¿Qué pasó con el buque antes del incendio?

El portacontenedores había zarpado de Singapur el 25 de septiembre, dobló el Cabo de Buena Esperanza el 10 de octubre y desapareció de los sistemas de rastreo AIS en la noche del 15. Navegaba con 14,6 metros de calado, casi a plena carga. Brasil emitió un aviso NAVAREA V, despachó un avión KC-390 desde Río de Janeiro y designó al Aeolian Arrow, que también iba rumbo a Santos, para encabezar el rescate.

¿Cómo se perdió el oficial?

Con oleaje y corriente, la lancha de rescate se movió bruscamente durante la recuperación y el oficial cayó por la borda. Según GAMA, lo vieron con vida y los intentos de izarlo fracasaron hasta que lo perdieron de vista. Sus compañeros le arrojaron salvavidas y una red de carga. La lancha terminó anegada y perdida.

El salvamento sigue abierto

Seaspan, el armador, informó que el humo y luego el fuego salieron de la carga de una bodega ubicada a proa de la superestructura. Todavía no está claro si el origen estuvo en la carga o en la sala de máquinas. Hay reportes de una explosión previa, pero la causa no está establecida y Seaspan anunció que habrá una investigación.

Los equipos de salvamento llegaron al casco, a más de 1.000 millas de Brasil, y el buque seguía transmitiendo por AIS con maniobrabilidad restringida y a menos de un nudo. Según reportes, la empresa SMIT fue contratada bajo los términos del Lloyd’s Open Form (LOF), el contrato estándar de salvamento. El plan es contener primero el fuego y recién entonces intentar el remolque hacia la costa sudamericana.

¿Qué dice Hapag-Lloyd de la carga?

En su comunicado del 22 de octubre, la naviera confirmó que el combate del fuego continúa y que «por el momento no podemos determinar el estado de cada embarque o contenedor». Tampoco puede precisar cuándo habrá información detallada sobre los daños. Aclaró que los clientes no deben hacer nada salvo que los contacte directamente, y se comprometió a compartir datos verificados a medida que Seaspan se los entregue. Pidió disculpas por las molestias y calificó el hecho de grave y trágico.

El buque no llevaba solo carga de Hapag-Lloyd. Según APL Logistics, transportaba también contenedores de ONE y de MSC. ONE, que lo opera en su servicio SX1, informó el 21 de octubre que no tenía datos de contenedores afectados ni una nueva fecha estimada de arribo.

¿Había carga para el Río de la Plata?

Según la publicación especializada MásContainer, el buque llevaba contenedores con destino a Santos, Paranaguá, Navegantes y Rio Grande, además de Montevideo y Buenos Aires. Para los dueños de esa mercadería pueden surgir reclamos por salvamento y por avería gruesa, además del posible daño a la carga.

Fuentes: Hapag-Lloyd /GAMA/ Seaspan Ship Management/Aviso NAVAREA/

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