La Prefectura Naval celebra la aceptación del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca como un paso clave para frenar la pesca no regulada en alta mar

Argentina formalizó recientemente su aceptación del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio (OMC), adoptado en junio de 2022. Se trata de un instrumento internacional que prohíbe las ayudas económicas a actividades pesqueras perjudiciales, como la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), la pesca en poblaciones sobreexplotadas, y especialmente la pesca en áreas no reguladas de alta mar, como la ubicada justo fuera de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), conocida como la milla 201.

Desde la Prefectura Naval Argentina destacaron esta adhesión como un avance estratégico hacia la gobernanza pesquera internacional. En particular, señalaron que la milla 201 es un área donde operan flotas extranjeras de pesca en aguas distantes, que capturan especies transzonales y altamente migratorias compartidas con la ZEEA argentina, y que tienen gran valor comercial y ecológico.

“La Prefectura viene trabajando activamente con diferentes ministerios y organismos nacionales para contribuir a una gobernanza efectiva en esa zona crítica del Atlántico Sur”, explicó el Prefecto Mayor (RS) Sergio Almada.

Aunque Argentina cuenta con un sólido sistema de control y vigilancia pesquera, que incluye tecnología de última generación, estrategias innovadoras de aplicación de la ley en el mar, y una fuerte presencia de medios aéreos y guardacostas en el límite exterior de la ZEE, la Prefectura reconoce que la problemática va más allá del control territorial.

Según el PM (RS) Almada, décadas de trabajo en el área han demostrado que el mayor impacto sobre los intereses pesqueros nacionales no proviene de incursiones ilegales dentro de la ZEE, sino de actividades de pesca no regulada inmediatamente fuera de sus límites, realizadas por buques que operan sin controles internacionales vinculantes.

Estas prácticas afectan directamente a especies también capturadas por la flota nacional, que sí actúa bajo un estricto plan de manejo y conservación aprobado por las autoridades argentinas. El contraste entre ambas realidades evidencia la asimetría en el uso de recursos compartidos.

El régimen jurídico de alta mar, regulado por el derecho internacional, establece que estos espacios marítimos no están bajo soberanía nacional, y que la jurisdicción sobre los buques recae, en general, sobre el Estado de bandera. Esta condición de libertad ha permitido históricamente prácticas depredatorias sin consecuencias para quienes las realizan.

Por eso, la Prefectura considera que instrumentos como el acuerdo de la OMC son esenciales para limitar los abusos en la alta mar. “Celebramos este gran paso de nuestro país y seguiremos trabajando hacia ese norte. Vemos en el Acuerdo de la OMC un instrumento que, de cumplirse según su espíritu, puede favorecer la regulación de estas flotas extranjeras”, sostuvo Almada.

El acuerdo aún no ha entrado en vigor. Para ello se requiere la aceptación formal de dos tercios de los miembros de la OMC (111 en total). Con la incorporación de Argentina, ya son 106 los países que han adherido, por lo que faltan apenas cinco ratificaciones más para que comience a regir.

Desde la Prefectura Naval Argentina se aguarda con entusiasmo la puesta en marcha de este nuevo marco normativo global, convencidos de que se trata de un paso clave para proteger los intereses nacionales, los recursos naturales compartidos y la sostenibilidad de la pesca en el Atlántico Sur.

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