El Fondo de la Marina Mercante financia un ambicioso programa de construcción y modernización de astilleros y embarcaciones en el nordeste brasileño
Redacción GlobalPorts
La industria naval del estado de Bahía atraviesa un nuevo ciclo de expansión. Entre 2023 y 2025, el Consejo del Fondo de la Marina Mercante (CDFMM), dependiente del Ministerio de Puertos y Aeropuertos de Brasil (MPor), aprobó más de R$ 8.500 millones (unos USD 1.555 millones) para proyectos de construcción naval, logística fluvial y modernización industrial, consolidando al estado como un polo estratégico de la marina mercante brasileña.
El programa abarca distintos tipos de embarcaciones, con especial énfasis en los buques de apoyo marítimo y offshore—como los RSV (de apoyo a vehículos operados remotamente) y los OSRV (de respuesta a derrames de petróleo)—, así como en nuevas unidades fluviales, barcazas, remolcadores y obras de ampliación de los principales astilleros del estado.
“El Fondo de la Marina Mercante desempeña un papel esencial en la modernización de la infraestructura logística y en el fortalecimiento de la industria nacional. En Bahía, hablamos de inversiones que generan empleo, dinamizan la economía local y reposicionan al estado como un actor líder en la construcción naval en Brasil”, expresó el ministro de Puertos y Aeropuertos, Silvio Costa Filho.
Astillero Enseada, eje de la reactivación
El Astillero Enseada do Paraguaçu, ubicado en Maragogipe, concentra la mayor parte de las inversiones aprobadas, con R$ 8.400 millones asignados para su expansión y reactivación como puerto privado y centro logístico para las industrias naval y offshore.
Después de varios años de inactividad, Enseada retoma operaciones con una infraestructura que incluye dique seco de 261 metros, talleres industriales automatizados y áreas de montaje de grandes bloques metálicos. La instalación aspira también a participar en proyectos vinculados a energías renovables, incorporando tecnología para la construcción de estructuras de apoyo a parques eólicos y plataformas offshore.
Según fuentes del Ministerio de Puertos y Aeropuertos, los proyectos asociados al astillero podrían generar más de 4.700 empleos directos, además de estimular actividades industriales en municipios vecinos como Salinas da Margarida, São Roque, Itaparica y Vera Cruz.
De los montos aprobados por el Fondo de la Marina Mercante, R$ 912,9 millones ya fueron contratados con el BNDES(Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social), agente financiero del fondo.
Entre los proyectos en ejecución se destaca el de LHG Logística Ltda., que prevé la construcción de 80 barcazas de mineral y cuatro empujadores fluviales, con una inversión que generará unos 2.000 empleos directos. De ese total, R$ 118,6 millones ya fueron liberados para la primera etapa de construcción.
Otro proyecto clave es la modernización del Astillero Belov, en Simões Filho (BA), que recibió una financiación de R$ 73,6 millones para ampliar su capacidad productiva y reforzar la seguridad operativa. Se estima que esta iniciativa incorporará 550 nuevos empleos directos.
Apuesta federal por la industria naval
El relanzamiento del sector naval en Bahía se inscribe en la estrategia nacional de fortalecimiento de la industria marítima brasileña. Petrobras anunció recientemente una inversión de R$ 2.600 millones para construir seis embarcaciones OSRV, especializadas en la respuesta a derrames, con 40 % de contenido local y motores de menor emisión de carbono, en línea con los compromisos ambientales del país.
A su vez, el Consejo del Fondo de la Marina Mercante aprobó en septiembre R$ 4.000 millones adicionales para nuevos proyectos navales en todo Brasil, de los cuales una parte significativa será destinada a Bahía, consolidando su papel en el eje de la transición energética y la autonomía logística del país.
Reactivación industrial con impacto regional
La recuperación de los astilleros bahianos no solo representa una reactivación del sector naval, sino también un impulso transversal a las cadenas productivas locales, al empleo calificado y a la infraestructura logística del nordeste brasileño.
El desafío ahora será sostener la ejecución de las obras y garantizar que los compromisos de inversión se traduzcan en producción efectiva, generación de valor y modernización tecnológica.
Con el respaldo del Fondo de la Marina Mercante y el retorno a plena operación de instalaciones como Enseada y Belov, Bahía vuelve a ocupar un lugar central en el mapa de la construcción naval sudamericana, con potencial de proyección hacia la industria offshore, el transporte fluvial y las energías renovables.






