Bolivia eximió del pago de multas a los contenedores varados durante los bloqueos de rutas, una medida que alcanza a transportistas internacionales, importadores y agencias aduaneras tras 54 días de paralización vial. La exención llega mediante una resolución del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda.
GlobalPorts | Puertos y Logística
Una resolución con respaldo de múltiples carteras
La decisión se formalizó mediante una resolución ministerial que respalda los Decretos Supremos N° 26910 y N° 29819, según informó el ministro Mauricio Zamora. La gestión articuló al Ministerio de Economía, la Cancillería, la Aduana Nacional, el Ministerio de Defensa y la Administración de Servicios Portuarios Bolivia (ASP-B).
El alcance de la norma incluye la exención de pagos de los transportistas hacia las navieras por depósitos de fletes, un reclamo que el sector de carga internacional venía sosteniendo desde el inicio del conflicto.
Un problema que excede la ruta
La sobrestadía no es un costo exclusivo del transporte carretero. Como país mediterráneo, Bolivia canaliza su comercio exterior a través de puertos de Chile, Perú y Brasil, por lo que un contenedor inmovilizado en una carretera boliviana también retrasa su rotación en la terminal portuaria de origen o destino.
Esa demora es la que genera el cargo por sobrestadía que las navieras aplican normalmente al cliente, y que la nueva resolución busca eximir mientras dure el efecto de los bloqueos.
MSC Cargo condona sobrestadías por más de US$ 7 millones
En paralelo, MSC Cargo, la naviera con mayor presencia en el país y responsable de alrededor del 70% del comercio exterior boliviano, comunicó la condonación de las sobrestadías generadas entre el 1 de mayo y el 23 de junio.
La compañía mantiene más de 7.000 contenedores en territorio boliviano, inmovilizados por los cortes de ruta, lo que representa una renuncia a más de US$ 7 millones en cobros, según estimó el sector del transporte pesado.
Álvaro Ayllón, presidente de la Cámara Departamental del Transporte Pesado, valoró la medida como un alivio directo para toda la cadena logística y expresó su expectativa de que otras navieras adopten una posición similar.
Durante el pico del conflicto, las penalidades navieras por sobrestadía llegaron a rondar los 1.000 bolivianos diarios por contenedor, un costo que, sostenido durante semanas, llevó a numerosos transportistas y operadores logísticos al borde de la insolvencia.
El costo logístico acumulado de 54 días de bloqueos
El contexto en que se adoptan ambas medidas es el de una crisis logística de magnitud excepcional. Según el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, el daño económico total atribuido a los bloqueos asciende a US$ 2.800 millones, de los cuales unos US$ 1.000 millones corresponden a importaciones afectadas.
La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) calculó, por su parte, pérdidas acumuladas superiores a US$ 1.143 millones para el sector exportador, mientras que la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó daños a la infraestructura vial superiores a Bs 100 millones y una caída de más de Bs 40 millones en la recaudación de peajes administrada por Vías Bolivia.
El 23 de junio, la ABC confirmó que las rutas del país quedaron libres de puntos de bloqueo por motivos sociales, tras el estado de excepción decretado por el presidente Rodrigo Paz y el acuerdo alcanzado con la Central Obrera Boliviana (COB).
Esa normalización de la transitabilidad es la condición que permite ahora cuantificar y resolver el pasivo acumulado en sobrestadías, depósitos de fletes y costos de almacenamiento que afectó a toda la cadena de comercio exterior.
Reclamos del sector y próximos pasos
Además de la condonación naviera, Ayllón solicitó al Gobierno boliviano avanzar con políticas adicionales de alivio económico para el transporte pesado: prórroga de impuestos, facilitación de pagos y acceso a créditos blandos.
La Caneb, a su vez, remarcó que la recuperación de la confianza internacional en Bolivia como proveedor confiable tomará más tiempo que la sola reapertura de las rutas, dado el riesgo de incumplimiento contractual acumulado durante el conflicto.
La combinación de la resolución ministerial y la decisión de MSC Cargo configura una primera respuesta articulada entre el sector público y el privado frente al impacto logístico de los bloqueos.
La evolución de estas medidas, y la eventual adhesión de otras navieras, será clave para medir el ritmo de recomposición de la cadena de comercio exterior boliviana en las próximas semanas.








