El petróleo volvió a convertirse en termómetro geopolítico. Tras la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, el Brent saltó cerca de 10% llegando cerca de los u$d 80 por barril. Analistas advierten que, si el tránsito por Ormuz se viera interrumpido de forma sostenida, el Brent podría escalar hacia la zona de los US$100, aunque ese no es el escenario base en este momento.

GlobalPorts | Energía y Logística

Operadores, grandes petroleras y casas comerciales han suspendido envíos de crudo, combustibles y GNL a través del estrecho tras advertencias de riesgo emitidas por Teherán, informan fuentes comerciales consultadas por Reuters.  Esa pérdida de confianza operativa tiene efectos logísticos concretos: primas de seguro más altas, desvíos de rutas, demoras operativas y mayores costos de flete.

En términos concretos, los futuros del Brent llegaron a subir alrededor de 10% en las primeras horas posteriores al aumento de tensiones militares en el Golfo Pérsico. Se alcanzaron niveles cercanos a los US$80 por barril, su mayor variación intradiaria en varios meses. El movimiento reflejó una rápida incorporación de prima geopolítica ante el aumento del riesgo en el Estrecho de Ormuz.

Pero la verdadera pregunta no es cuánto puede subir el precio, sino qué ocurre cuando el riesgo en el Estrecho de Ormuz deja de ser una hipótesis y se transforma en variable estructural. Cuando ese corredor estratégico entra en tensión, no solo se encarece el crudo: se tensiona el comercio marítimo global y la ruta Asia-Europa, uno de los ejes logísticos más sensibles del planeta.


El Estrecho de Ormuz: un cuello de botella energético con impacto sistémico

Estrecho de Ormuz concentra aproximadamente el 20% del petróleo mundial transportado por mar y cerca del 30% del comercio global de gas natural licuado (GNL). Es el punto de conexión entre los grandes productores del Golfo Pérsico y los mercados de Asia y Europa.

En este contexto, el riesgo en el Estrecho de Ormuz no necesita materializarse en un cierre formal para alterar los mercados. Basta con:

  • Aumento de primas de seguro por riesgo de guerra.
  • Suspensión preventiva de embarques.
  • Revisión de coberturas aseguradoras.
  • Demoras en el tránsito marítimo.
  • Reconfiguración de rutas energéticas.

El mercado del petróleo opera por anticipación. Si los operadores descuentan interrupciones, el precio del petróleo Brent se ajusta antes de que el flujo físico se vea completamente afectado.


Cómo el conflicto impacta el comercio marítimo global

El efecto inmediato se observa en el mercado de petroleros VLCC y Suezmax que operan en el Golfo. Las aseguradoras marítimas comenzaron a revisar primas y condiciones contractuales, generando un aumento en los costos de transporte.

Cuando el riesgo en el Estrecho de Ormuz se instala como variable estructural, el comercio marítimo global empieza a internalizar sobrecostos que luego se trasladan a la economía real:

  • Incremento de tarifas de flete.
  • Mayor volatilidad en contratos spot.
  • Presión sobre costos energéticos industriales.
  • Impacto indirecto en cadenas de suministro.

En un sistema logístico altamente interconectado, la energía no es solo un commodity: es un insumo transversal.


Del Golfo al Canal de Suez: presión sobre la ruta Asia-Europa

El efecto inmediato se observa en el mercado de petroleros VLCC y Suezmax que operan en el Golfo. Las aseguradoras marítimas comenzaron a revisar primas y condiciones contractuales, generando un aumento en los costos de transporte.

Cuando el riesgo en el Estrecho de Ormuz se instala como variable estructural, el comercio marítimo global empieza a internalizar sobrecostos que luego se trasladan a la economía real:

  • Incremento de tarifas de flete.
  • Mayor volatilidad en contratos spot.
  • Presión sobre costos energéticos industriales.
  • Impacto indirecto en cadenas de suministro.

En un sistema logístico altamente interconectado, la energía no es solo un commodity: es un insumo transversal.


Reconfiguración de flujos marítimos: el comercio global en alerta

La tensión proyecta un efecto dominó sobre el eje energético que conecta Medio Oriente con Europa a través del Canal de Suez. El impacto no se circunscribe a la energía. Cuando sube el riesgo en Ormuz:

  • Navieras revisan itinerarios para evitar la zona de conflicto.
  • Primas de seguros aumentan (war risk).
  • Costos de flete se encarecen en los corredores del Golfo y Arabia.
  • Planificación de rutas Asia-Europa se vuelve más compleja.

Esta es una distorsión logística que trasciende el precio del crudo y afecta directamente al comercio marítimo global, en particular al tráfico que conecta a Asia con Europa.


¿Puede el precio del petróleo Brent superar los US$100?

Medios especializados consignan que varios analistas del mercado, incluyendo expertos de ICISRBC Capital Markets y Barclays, consideran que los precios podrían llegar a estar “mucho más cerca de US$100 por barril y quizás superar ese nivel si hay una interrupción prolongada del suministro por Ormuz., de acuerdo a lo expresado por Ajay Parmar, director de energía y refinación de ICIS.

Analistas de Rabobank proyectan asimismo un Brent por encima de US$90 por barril en el corto plazo, mientras que expertos de Rystad Energy estiman que, si se reanuda el comercio, el precio podría situarse alrededor de US$92 por barril, reflejando la prima de riesgo logística incorporada por el mercado. 

Más que el número en sí, lo que preocupa es la volatilidad. La incertidumbre complica coberturas financieras, planificación energética y estabilidad macroeconómica en países importadores.

El riesgo en el Estrecho de Ormuz reintroduce una prima geopolítica que no estaba plenamente internalizada en los mercados energéticos.


OPEP+ y un colchón de oferta limitado frente al impacto logístico

En paralelo, el grupo de productores OPEP+ acordó un aumento de producción de 206.000 barriles por día a partir de abril, una alza pequeña en términos absolutos, equivalente a menos del 0,2% de la demanda mundial, según informes que citan Reuters

Ese incremento es marginal frente a un potencial shock de suministro si el Estrecho de Ormuz se torna realmente intransitable. En la práctica, producir más no basta si no hay vías seguras para mover ese crudo hacia los mercados.


Un escenario de riesgo… y una ventana estratégica para productores emergentes

Si el Brent se consolida en niveles más altos por un riesgo sostenido en el Estrecho de Ormuz, el impacto no será homogéneo. Las economías importadoras enfrentarán mayor presión inflacionaria y tensiones fiscales. Pero los países con capacidad exportadora de energía podrían encontrar una ventana estratégica.

En ese contexto, Argentina aparece como un actor con potencial de expansión. Un escenario con un Brent elevado puede mejorar la ecuación de inversión en upstream y fortalecer la competitividad exportadora solo si va acompañado de previsibilidad regulatoria, infraestructura portuaria eficiente y sólidas capacidades logísticas para integrar el país de manera confiable al sistema marítimo global.

La oportunidad, sin embargo, no es automática. Requiere previsibilidad regulatoria, infraestructura portuaria eficiente y capacidad logística para integrarse con estabilidad a un mercado internacional cada vez más volátil.

El riesgo en el Estrecho de Ormuz recuerda que la energía sigue siendo un factor geopolítico central. Para Argentina, la clave no es solo aprovechar precios altos, sino consolidar una inserción estratégica en un sistema marítimo global que vuelve a moverse bajo tensión.

Fuentes: MarketScreener / Reuters/ Mnews/ Bloomberglinea/ EIA (U.S. Energy Information Administration) y IEA (International Energy Agency).


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