Bunge se consolidó como la principal exportadora de granos y subproductos de Argentina durante el primer semestre de 2026, con 11,6 millones de toneladas declaradas ante la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el mayor volumen registrado por una compañía en ese período en al menos cinco años.
GlobalPorts | Economía y Comercio Exterior
El resultado confirma que la integración operativa con Viterra, completada entre enero y febrero, ya se tradujo en un salto de escala real en el comercio exterior argentino.
Un liderazgo que se apoya en infraestructura consolidada
El desempeño de Bunge no responde únicamente a una sumatoria contable de dos compañías. Se sostiene en una red portuaria de peso que combina terminales propias y participaciones estratégicas en varios de los nodos exportadores más relevantes del país. En Puerto General San Martín, Bunge opera dos terminales propias, Pampa y Dempa, un activo diferencial que le permite gestionar directamente originación, almacenaje y embarque en uno de los corazones del Gran Rosario.
A esa base se suma la presencia histórica en Bahía Blanca, donde Terminal Bahía Blanca ya figuraba entre las principales terminales del país por volumen operado en los años previos a la fusión. Con la incorporación de los activos de Viterra, la compañía amplía su huella en ese puerto y refuerza su posición en Quequén, donde ambas firmas ya compartían participación en Terminal Quequén S.A.
El impacto de la integración con Viterra
La fusión global entre Bunge y Viterra, valuada en unos 18.000 millones de dólares, dio origen a un grupo con capitalización cercana a los 34.000 millones de dólares. En Argentina, la operación sumó a la red de Bunge activos clave de Viterra, entre ellos Renova, en Timbúes, la planta de crushing de soja más grande del mundo, además de instalaciones en Bahía Blanca, Daireaux y Quequén.
Con la integración ya en marcha, la compañía combinada concentra aproximadamente el 22% de todo el tonelaje exportado por el país durante el semestre, según los registros de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior relevados por la BCR. El dato ubica a Bunge por delante de Cargill y COFCO, que completan el podio exportador.
Liderazgo transversal en los principales complejos
La fortaleza de Bunge no se limita a un solo cultivo. La compañía encabezó el ranking en el complejo soja, con aproximadamente un tercio de las exportaciones del sector, y también lideró en trigo, con 2,3 millones de toneladas declaradas sobre un total de 9,4 millones de toneladas del complejo, que creció 71% interanual. En cebada, Bunge también ocupó el primer lugar, con 0,6 millones de toneladas.
Ese liderazgo transversal cobra relevancia adicional en un semestre marcado por un cambio en la composición de los envíos: por primera vez desde 2021, el maíz superó a la soja como principal complejo exportador, con 23 millones de toneladas. La capacidad de una red portuaria integrada para absorber cambios en el mix de productos exportados, sin resignar eficiencia operativa, es un activo que cobra especial valor en escenarios de alta variabilidad como el actual.
Escala al servicio de la originación
Fuentes del sector agroexportador señalaron que la escala combinada de Bunge y Viterra permite optimizar el uso de terminales de embarque, coordinar de manera más eficiente el almacenamiento, la molienda y el despacho, y fortalecer la originación de granos desde la zona núcleo. La integración logística con el transporte fluvial y terrestre es otro de los frentes donde la compañía apunta a capturar sinergias, en un contexto en el que la propia fusión proyecta ahorros operativos de unos 250 millones de dólares anuales a nivel global en un plazo de tres años.
El resultado del primer semestre, en un año en que el volumen total exportado por el país cayó 19% interanual pero se mantuvo 17% por encima del promedio del último quinquenio, confirma que la red portuaria ampliada de Bunge está en condiciones de sostener el liderazgo exportador incluso en un escenario de menor volumen agregado. La pregunta que se abre de cara al segundo semestre es si esa escala le permitirá también traccionar mejoras de eficiencia en el sistema logístico del Gran Rosario y Bahía Blanca en su conjunto.







