La Agencia Nacional de Puertos y Navegación certificó la regularización del Puerto Caleta Paula. Esto habilita a la terminal a operar con embarcaciones de mayor envergadura. El trámite fue gestionado por la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz (UNEPOSC), dependiente del Ministerio de la Producción, Comercio e Industria provincial.

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La certificación otorga respaldo legal y técnico a toda la infraestructura del puerto santacruceño. Con este paso, Caleta Paula queda en condiciones de ampliar su operatoria. Que ahora puede ir más allá de la actividad pesquera tradicional, su principal función desde su inauguración en 1998.

Dos etapas de obra bajo la lupa nacional

El certificado de regularización abarca las obras ejecutadas en dos etapas constructivas. La primera comprende el recinto portuario principal, integrado por el Muelle Norte, el Espigón Norte, el varadero y el canal de acceso. Que fueron diseñados originalmente para la operación de buques pesqueros y mercantes.

La segunda etapa, intermedia, corresponde a la ampliación del recinto hacia el oeste. Esa obra incluyó la extensión del Muelle Norte, un muelle de alistamiento, un elevador sincrónico de buques y una obra de control litoral. Esta infraestructura fue proyectada para recibir embarcaciones de hasta 159 metros de eslora y 26.600 toneladas. Capacidad que supera ampliamente el límite histórico del puerto, fijado en 140 metros.

Una habilitación que el sector reclamaba

El coordinador general de Puertos de Santa Cruz, Walter Uribe, destacó el alcance de la certificación. Según explicó, la regularización ante Nación deja en regla toda la infraestructura del puerto y habilita la recepción de buques de mayor porte. El funcionario agregó que esto amplía las posibilidades de la terminal, no solo para la pesca, sino también para sumar movimiento comercial y logístico en la región.

El trámite se enmarca en una política provincial más amplia de poner en valor los puertos santacruceños como ejes del desarrollo productivo. Caleta Paula no es el único caso: Punta Quilla también avanza en su propio proceso de certificación, con obras pendientes en su segunda etapa.

De la reparación puntual a un proyecto de mayor escala

La habilitación llega luego de un año de obras en el sitio Nº3 del muelle principal, adjudicadas por la UNEPOSC para reforzar las condiciones de seguridad, maniobra y amarre de embarcaciones.

En paralelo, la provincia reactivó a comienzos de 2026 la ampliación del astillero local, otra pieza clave del esquema productivo que impulsa el gobierno de Claudio Vidal para la zona norte santacruceña.

Esa combinación de certificación portuaria y reactivación del astillero apunta a integrar a Caleta Paula en los circuitos logísticos nacionales e internacionales, una meta que las autoridades provinciales venían planteando desde fines del año pasado.

Lo que viene para la terminal

Con la regularización en mano, Caleta Paula queda en condiciones de proyectar un perfil más comercial, sin dejar de lado su rol histórico como base de la flota pesquera del golfo San Jorge.

La capacidad ampliada para buques de hasta 159 metros de eslora abre la puerta a nuevas cargas y a un mayor tráfico mercante en una terminal que, hasta ahora, operaba con un límite de eslora considerablemente menor.

El desafío inmediato será traducir esta habilitación normativa en operaciones concretas, en un contexto regional donde otros puertos santacruceños, como Punta Quilla, compiten por consolidar su propia certificación ante Nación.

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