Los seis buques que Adani comprometió con Southern Energy a través de Meridian son una fracción mínima de la flota que planea construir Astro Offshore, su plataforma marina. Fuentes cercanas al grupo describen el contrato argentino como un punto de apoyo, no como un techo.
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Astro Offshore, la plataforma marina de Adani Ports and Special Economic Zone (APSEZ), proyecta pasar de 50 a 200 buques hacia el año fiscal 2031.
El contrato de diez años que Adani firmó con Southern Energy S.A. (SESA) para operar seis buques offshore en el Golfo San Matías es, según fuentes cercanas al grupo citadas por La Nación, apenas una fracción del «poder de fuego» disponible de Astro Offshore. La Argentina es, por ahora, su única escala confirmada en América Latina.
Un contrato chico dentro de un plan grande
Adani Harbour International FZCO (TAHID) adquirió el 51% de Meridian Transportes Marítimos el 15 de mayo de 2026, según contó GlobalPorts en su momento.
El objetivo declarado es cumplir el contrato de Meridian con SESA: seis buques de soporte offshore para los próximos diez años. Pero las mismas fuentes consultadas por La Nación plantearon algo más significativo. Sugirieron que lo acordado en Argentina tiene altas probabilidades de replicarse en otras jurisdicciones de la región.
Esa lectura cambia el eje de la historia. La pregunta relevante no es cuánto invierte Adani en Meridian, sino qué función cumple la Argentina dentro de la estrategia de expansión marina del grupo indio.
De 25 a 200 buques: la escalera de Astro Offshore
Astro Offshore nació en Dubái en 2009 como operador de remolcadores y barcazas. Adani adquirió el 80% de la compañía en agosto de 2024 por USD 185 millones. Desde entonces, la flota pasó de 25 a 50 buques en menos de dos años.
El plan de APSEZ apunta ahora a 200 unidades para el año fiscal 2031, con una facturación marina proyectada de 6.000 millones de rupias.
El 12 de mayo de 2026, tres días antes de cerrar la operación argentina, Astro Offshore firmó un acuerdo con la estadounidense Oceaneering International. El objetivo es entrar en operaciones de aguas ultraprofundas en Europa. Como parte de ese acuerdo, incorporó el Astro Atlas, su primer buque con capacidad para trabajar a más de 3.000 metros de profundidad.
El movimiento en el Golfo San Matías ocurre, entonces, en simultáneo con la expansión europea del grupo. No es un hecho aislado: es una pieza más de un crecimiento de flota que se ejecuta en varios continentes a la vez.
El patrón se repite: India ya había ganado la batalla de los caños
El ingreso de Adani no es la primera vez que un proveedor indio se queda con una porción estratégica del proyecto SESA. En enero de 2026, Welspun Corp desplazó a Tenaris, del Grupo Techint, en la licitación para proveer los caños del gasoducto que unirá Vaca Muerta con Río Negro. Welspun ofertó USD 203 millones, muy por debajo de los USD 280 millones de Tenaris.
Ese antecedente importa para entender el movimiento de Adani. SESA ya demostró que abre sus licitaciones a proveedores indios y que estos pueden ganar por escala y costo, no solo por relaciones comerciales previas. Welspun entró por los caños del gasoducto. Adani entra por los buques de apoyo offshore. Dos frentes distintos del mismo proyecto, cubiertos por capital indio en menos de seis meses.
¿Por qué el Golfo San Matías?
Ningún comunicado de Adani explica por qué eligió este punto de la costa rionegrina frente a otros destinos posibles de la región. Pero hay elementos que permiten reconstruir el atractivo del negocio, sin que eso equivalga a una declaración oficial del grupo.
El primero es el ajuste con los propios criterios de expansión de APSEZ. El filing regulatorio presentado ante los reguladores de India, junto con el análisis de medios especializados como ScanX Trade e InvestyWise, ya señalaba que el GNL de Vaca Muerta con salida por el Golfo San Matías es exactamente el tipo de activo que busca Adani Ports para su plan de triplicar las operaciones internacionales hacia 2029-30. No es un destino genérico: es un proyecto de exportación a gran escala, con contratos de veinte años y un consorcio integrado por petroleras de primer nivel.
Ese ajuste se refuerza con la forma en que SESA armó su proceso de contratación. Según las fuentes consultadas, la licitación de servicios marítimos atrajo a los principales operadores globales del sector porque el modelo de SESA se consideró innovador y con altas probabilidades de poder replicarse en otras jurisdicciones.
Para una plataforma como Astro Offshore, que necesita desplegar una flota en expansión en mercados nuevos, ese tipo de proyecto funciona como vidriera: si el modelo funciona en Argentina, el grupo tiene un caso de éxito para presentar en otras licitaciones de la región.
A esto se suma un terreno diplomático ya allanado. En julio de 2025, Narendra Modi visitó Buenos Aires en la primera visita bilateral de un primer ministro indio a la Argentina en 57 años. La agenda incluyó cooperación en petróleo y gas, y se discutió puntualmente la posibilidad de exportar GNL argentino hacia el mercado indio. Ese antecedente no explica por sí solo la decisión de Adani, pero sí redujo la distancia política entre ambos países en el sector energético, justo antes de que el grupo concretara su primer movimiento concreto en la región.
Qué significa para el offshore patagónico
Si la lectura de las fuentes consultadas por La Nación se confirma, el Golfo San Matías deja de ser solo el escenario de un proyecto de GNL. Se convierte en el caso de prueba que Adani necesita para decidir si replica el modelo Meridian en otros países de la región. Brasil, con su offshore profundo, y México, con sus propios proyectos de GNL, son destinos naturales para una plataforma que ya opera en Oriente Medio, África y Asia.
Para los operadores argentinos de servicios náuticos, la lectura es doble. Por un lado, el modelo Meridian-Adani —capital internacional más conocimiento operativo local— quedó disponible como plantilla para futuras alianzas.
Por otro, cualquier jugador que aspire a competir por la demanda creciente de San Matías Pipeline y los próximos proyectos de Vaca Muerta enfrenta ahora a un competidor con acceso a una flota de escala global y capacidad de crecer rápido.
El desembarco se concretó, además, en un momento favorable para Adani: en mayo el grupo resolvió sus causas judiciales pendientes en Estados Unidos, lo que impulsó la cotización de sus subsidiarias y reforzó su capacidad financiera.






