La mayor generadora eléctrica de Argentina dio un giro estratégico. Central Puerto ingresó a Vaca Muerta con una inversión proyectada de US$600 millones en shale oil. La compra de Patagonia Energy SA por 50 millones de dólares fue la llave de entrada a la cuenca neuquina.

GlobalPorts | Energia y Comercio Exterior

La operación se formalizó el 12 de abril de 2026. Central Puerto adquirió el 100% del capital de Patagonia Energy & Resources Ltd y su subsidiaria local, Patagonia Energy SA (PESA). Ambas sociedades son titulares de las concesiones Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, con una superficie de 110 kilómetros cuadrados en la ventana de petróleo de roca madre. La concesión tiene vigencia hasta mayo de 2031. Los bloques incluyen una planta de tratamiento con capacidad para 1.900 barriles diarios.

Una apuesta que va mucho más allá de la compra inicial

El precio de entrada de 50 millones de dólares no refleja la dimensión real del proyecto. El plan de inversión confirmado asciende a US$600 millones. Ese monto coincide con el umbral mínimo que el gobierno estableció para proyectos de upstream onshore bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La empresa ya gestiona el acceso a ese régimen. Para financiar el plan, Central Puerto cuenta con respaldo institucional sólido. A fines de 2025 recibió US$300 millones de la Corporación Financiera Internacional. Además, mantiene acceso a líneas de crédito con organismos multilaterales.

«Vaca Muerta es una apuesta fuerte para diversificar la compañía. Ya somos el principal generador eléctrico del país, pero vemos oportunidades donde podemos aprovechar nuestra experiencia, y el petróleo es uno de ellos«, afirmó Fernando Bonnet, CEO de la compañía, ante inversores.

Pozos piloto con tecnología estadounidense

La fase inicial es técnica y deliberadamente cautelosa. La empresa perforará entre dos y tres pozos piloto para confirmar el potencial productivo de los bloques. Para esa etapa, contrató el apoyo de una firma estadounidense especializada en shale.

La evaluación geológica previa fue realizada con datos de perforaciones convencionales anteriores. También participaron especialistas internacionales en recursos no convencionales. Los estudios arrojaron evidencia sólida sobre el potencial hidrocarburífero de las áreas. En paralelo, Central Puerto inició gestiones ante el gobierno de Neuquén para obtener las autorizaciones técnicas y regulatorias necesarias.

La integración con la infraestructura de transporte también avanza. La compañía ya contrató con TGS servicios firmes de transporte de gas natural por 436.804 metros cúbicos diarios. Es una señal concreta de que el proyecto opera con visión de largo plazo.

De generadora a plataforma energética integral

Central Puerto acumula el 14,9% de la generación eléctrica nacional. Es líder en energía térmica, hidroeléctrica y renovable. Su ingreso al negocio del petróleo no responde a una oportunidad coyuntural. Responde a una decisión estratégica de construir una plataforma energética integrada.

La tesis de inversión se apoya en tres factores: bajo costo de entrada por acre, cercanía con bloques de menor riesgo geológico e infraestructura operativa disponible desde el primer día.

El movimiento se produce en un contexto de aceleración inversora en la cuenca neuquina. Las estimaciones para 2026 proyectan desembolsos de entre US$10.000 y US$12.000 millones solo en upstream. Otras generadoras eléctricas, como Pampa Energía, también tienen posiciones activas en Vaca Muerta. La llegada de Central Puerto confirma una tendencia: el shale argentino ya no es territorio exclusivo de las petroleras tradicionales.

Bonnet fue preciso sobre las perspectivas: «Hay mucho por hacer en Vaca Muerta. Es el principio de un plan que seguramente se va a seguir expandiendo con nuevas áreas y oportunidades en el futuro.»

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