La iniciativa apunta a transformar barcos de segunda mano en centros de datos flotantes para responder al crecimiento de la demanda digital y a las crecientes dificultades para construir infraestructura en tierra. El plan está en etapa de estudio, pero ya proyecta sus primeros desarrollos en Japón, Malasia y Estados Unidos.
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El avance de la inteligencia artificial y de los servicios digitales de alta demanda está empujando una nueva discusión sobre dónde y cómo se instalará la infraestructura tecnológica del futuro.
En ese escenario, los centros de datos flotantes empezaron a ganar espacio como una alternativa posible frente a las limitaciones que hoy enfrentan los desarrollos en tierra. Esa es la apuesta que acaban de formalizar Mitsui O.S.K. Lines (MOL), Hitachi y Hitachi Systems, que anunciaron un acuerdo para estudiar la conversión de buques usados en plataformas de procesamiento de datos.
Según informaron las compañías el 30 de marzo, el proyecto contempla la firma de un memorando de entendimiento para avanzar en el desarrollo, operación y comercialización de un Floating Data Center (FDC) reconvertido a partir de un barco de segunda mano. El objetivo inmediato no es lanzar una unidad ya operativa, sino verificar demanda, definir especificaciones, analizar procedimientos de operación y evaluar la factibilidad técnica y comercial del modelo. El horizonte planteado por las empresas es iniciar operaciones en 2027 o más adelante.
Una salida a los límites de los centros de datos en tierra
El interés por los centros de datos flotantes no aparece de manera aislada. El propio anuncio de MOL y Hitachi explica que el crecimiento de la inteligencia artificial generativa está acelerando la necesidad de nueva capacidad de procesamiento, mientras que en tierra los proyectos chocan con restricciones cada vez más visibles: escasez de suelo disponible, mayores exigencias de energía, dificultades para asegurar agua de refrigeración, regulaciones ambientales y resistencias comunitarias en algunas zonas.
Frente a ese cuadro, la reconversión de un buque ofrece una promesa que resulta especialmente atractiva para la industria: evitar la compra de grandes extensiones de tierra, reducir plazos de desarrollo y sumar capacidad en ubicaciones donde la infraestructura tradicional encuentra más trabas. De acuerdo con las empresas, el uso de barcos permitiría desplegar estos centros de datos en puertos o ríos y, además, reubicarlos según la evolución de la demanda.
No se trata solamente de movilidad. También pesa la posibilidad de aprovechar el entorno acuático para refrigeración. El modelo que analizan MOL y Hitachi prevé utilizar agua de mar o de río, un punto relevante en un contexto en el que la expansión de los data centers viene abriendo debates sobre consumo de agua y presión sobre recursos locales.
Reutilizar buques para acelerar tiempos y bajar costos
Uno de los argumentos más fuertes del proyecto es la reutilización de activos marítimos ya existentes. Las compañías sostienen que un barco reconvertido podría aprovechar parte de sus sistemas de base, como aire acondicionado, captación de agua y generación eléctrica a bordo, lo que ayudaría a reducir tanto la inversión inicial como el impacto ambiental asociado a una construcción completamente nueva.
MOL incluso señaló que el plazo de desarrollo de un centro de datos flotante podría rondar un año, recortando hasta tres años respecto de un centro de datos convencional construido en tierra. En otras palabras, la propuesta se apoya tanto en una lógica de innovación digital como en una estrategia de reconversión de buques, un punto que también abre una nueva veta para la industria marítima en un momento en que el reciclaje y la reutilización de activos ganan centralidad.
El grupo japonés también remarcó la escala potencial del concepto. Según su estimación, un car carrier con unos 54.000 metros cuadrados de superficie podría acercarse al tamaño de uno de los mayores centros de datos terrestres de Japón. Esa referencia permite dimensionar el alcance que podría tener esta alternativa si los estudios de factibilidad dan resultados positivos.
Japón primero, con proyección hacia Malasia y Estados Unidos
Aunque el proyecto todavía se encuentra en una etapa preliminar, las compañías ya trazaron una hoja de ruta geográfica. El mercado inicial será Japón, donde Hitachi cuenta con experiencia operativa en centros de datos terrestres, y luego se buscará expandir el modelo hacia Malasia y Estados Unidos. Esa definición muestra que la iniciativa no se presenta como un ensayo aislado, sino como una posible línea de negocio con proyección internacional.
La clave, sin embargo, está en no exagerar el grado de madurez del anuncio. Hasta ahora, lo que existe es una decisión formal de avanzar en estudios y diseño comercial. No hay todavía un centro de datos flotante de MOL y Hitachi en servicio, ni detalles públicos cerrados sobre ubicación exacta, capacidad instalada, contratos de clientes o esquema regulatorio final.
Innovación con potencial, pero todavía bajo evaluación
Desde la perspectiva logística y marítima, la iniciativa resulta significativa porque amplía el repertorio de usos posibles para embarcaciones fuera de su función tradicional de transporte. Desde la perspectiva tecnológica, refleja la presión que ya está generando la carrera global por capacidad de cómputo asociada a la inteligencia artificial. Y desde la perspectiva territorial, pone sobre la mesa una pregunta cada vez más relevante: qué tipo de infraestructura será necesaria para sostener el crecimiento digital sin profundizar conflictos por suelo, agua, energía y tiempos de construcción.
Por ahora, los centros de datos flotantes siguen siendo una apuesta en desarrollo. Pero el movimiento de MOL y Hitachi confirma que la idea dejó de ser una hipótesis de laboratorio para entrar, al menos, en la agenda de grandes actores industriales. Si la factibilidad técnica y comercial acompaña, el barco reutilizado podría convertirse en una nueva pieza de la infraestructura digital global.
Fuentes: Mitsui O.S.K. Lines (MOL); Hitachi, Ltd.; Hitachi Systems, Ltd.; U.S. Department of Energy (FEMP); International Energy Agency (IEA)






