Con una conexión directa entre Tianjin y varios puertos brasileños, China reduce tiempos de tránsito, amplía su presencia logística en la región y propone una alternativa estratégica a las rutas tradicionales que dependen del Canal de Panamá.

Por Irene Ascoli, GlobalPorts//

Con el objetivo de fortalecer su presencia comercial en América Latina, China ha inaugurado una nueva ruta marítima directa entre el puerto de Tianjin, ubicado en el noreste del país, y diversos puertos brasileños como Río de Janeiro, Santos, Itapoá y Navegantes.

Esta nueva conexión, operada por la naviera estatal COSCO Shipping, representa un avance estratégico dentro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), al ofrecer una alternativa eficiente y directa para el comercio bilateral entre Asia y América del Sur.

Una de las principales ventajas de esta nueva ruta es la reducción significativa en los tiempos de tránsito: el viaje entre Tianjin y Brasil, que tradicionalmente requería unos 54 días, ahora puede realizarse en tan solo 40. Esto se logra sin depender del Canal de Panamá, lo que no solo evita las restricciones actuales por sequías y congestión, sino que también disminuye los altos costos asociados al paso por esa vía interoceánica.

Aunque no se trata de una desconexión completa del canal, la creación de rutas que lo esquivan refleja una tendencia creciente por parte de las navieras a diversificar sus trayectos logísticos, en busca de mayor previsibilidad operativa y control de costos.

Desde el punto de vista comercial, la nueva ruta mejora notablemente el flujo de mercancías en ambos sentidos. Por un lado, permite a Sudamérica exportar hacia China productos clave como soja, mineral de hierro, carne, café, cacao y azúcar. Por el otro, facilita el ingreso de bienes manufacturados provenientes de China, incluyendo productos químicos, acero, vehículos, electrodomésticos, muebles y artículos de consumo masivo.

Además del beneficio en tiempos y costos, la ruta incorpora mejoras en la capacidad de carga refrigerada, lo que resulta especialmente relevante para el transporte de productos perecederos. Esto podría impactar positivamente en sectores como el frutihortícola, el cárnico y la pesca, que ganan acceso a mercados asiáticos en condiciones logísticas más competitivas.

La activación de esta nueva conexión también reposiciona a ciertos puertos brasileños como nodos clave en el mapa logístico del comercio transpacífico. Santos, Itapoá y Navegantes, en particular, podrían beneficiarse con mayores volúmenes de carga y nuevas inversiones en infraestructura. A su vez, este movimiento podría alentar a otros países de la región a revisar sus propias estrategias logísticas, impulsando proyectos como corredores bioceánicos o nuevas terminales en la costa del Pacífico.

Lejos de ser un hecho aislado, la decisión de China de establecer esta ruta directa forma parte de una estrategia más amplia: consolidarse como potencia logística global mediante el desarrollo de rutas alternativas a los tradicionales cuellos de botella marítimos.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]