Más de 100 años de historia bajo el agua
Redacción GlobalPorts
Un antiguo puente ferroviario de más de un siglo de antigüedad, ubicado entre las estaciones Gorostiaga y Anderson del ramal Sarmiento, en el partido bonaerense de Chivilcoy, se desplomó tras décadas de abandono.
La estructura, perteneciente a Trenes Argentinos, estaba inactiva desde 1994, aunque vecinos de la zona, principalmente ciclistas y pescadores, aún la utilizaban como paso para cruzar el río Salado.
El derrumbe dejó los restos del puente sumergidos en el agua, transformando un ícono histórico en un símbolo del deterioro de las infraestructuras ferroviarias de la región.
Causas: falta de mantenimiento y crecida del río
De acuerdo con medios locales y especialistas consultados, el colapso respondió a una combinación de factores: la falta de mantenimiento durante más de tres décadas, la erosión en las bases del puente y el aumento del caudal del río Salado, que viene registrando niveles récord debido a las intensas precipitaciones en el centro-oeste bonaerense.
Incluso se señaló que en la zona no se realizaron los dragados necesarios para evitar el socavamiento de las bases de la estructura, lo que habría acelerado el colapso.
Un problema que trasciende lo local
El derrumbe del puente de Chivilcoy ocurre en un contexto crítico: millones de hectáreas se encuentran inundadas en la provincia de Buenos Aires, con fuertes impactos sobre la producción agropecuaria y la conectividad vial. Organizaciones rurales y vecinos advierten que este hecho es un llamado de atención sobre la fragilidad de las infraestructuras de transporte e hidráulicas en toda la región.
El puente había dejado de ser parte del sistema ferroviario activo hace más de 30 años, pero aún era considerado patrimonio histórico y cultural local. Hoy, su caída pone en el centro del debate la necesidad de mayores inversiones en mantenimiento y control de las obras de infraestructura, no solo para preservar el pasado, sino para garantizar seguridad y desarrollo en el presente.







