El nuevo fresquero de Rosmar S.A. permanece amarrado mientras persiste la tensión entre el sindicato y la empresa por la cantidad de tripulantes exigida para iniciar su primera marea.
Redacción GlobalPorts//
El buque pesquero “Marlene del Carmen”, recientemente incorporado a la flota marplatense tras su botadura en el astillero Contessi, no logró zarpar en su primera marea debido a una disputa entre el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y la empresa armadora Rosmar S.A.
El conflicto se originó por la cantidad de marineros requeridos a bordo: el sindicato exige el embarque de diez tripulantes, mientras que la armadora propuso salir con ocho y abonar los salarios correspondientes a los dos restantes sin que estos embarquen.

Según lo expresado por el dirigente del SOMU en Mar del Plata, Damián Basail, el gremio considera que el buque, de 25,5 metros de eslora y con capacidad de bodega para 3.000 cajones, debe operar con una dotación completa de diez marineros, en línea con lo que establece el convenio colectivo vigente para este tipo de embarcaciones. “No se trata solo de cumplir con la normativa, sino de garantizar condiciones seguras y justas para la tripulación”, señaló el referente sindical.
Por su parte, la empresa armadora sostiene que la decisión de embarcar solo a ocho marineros responde a criterios de eficiencia operativa, argumentando que el pago de los sueldos a los dos restantes cumpliría con las obligaciones laborales. Sin embargo, esta modalidad no fue aceptada por el sindicato, que denunció una vulneración de los derechos laborales y bloqueó la salida del buque desde el muelle Deyacobbi en el puerto de Mar del Plata.
La situación derivó en la intervención de Prefectura Naval, a solicitud del gremio, y en un pronunciamiento crítico por parte de las cámaras empresarias.
La Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura y CAPEAR ALFA repudiaron lo que consideraron un acto de “violencia sindical” y advirtieron sobre el impacto negativo que generan estos hechos en la operatoria del sector. “Las diferencias deben resolverse por vías institucionales. Impedir la zarpada de un buque recién construido, que implica inversión y generación de empleo, es un retroceso”, manifestaron en un comunicado conjunto.
El “Marlene del Carmen”, que representa una nueva apuesta productiva para la pesca fresquera en el puerto de Mar del Plata, permanece detenido mientras ambas partes exploran posibles acuerdos. El caso vuelve a poner en evidencia las tensiones estructurales del sector pesquero, donde las discusiones en torno a los convenios laborales, los costos operativos y la modernización de la flota siguen generando fricciones entre gremios y empresas.






