Redacción GlobalPorts
El reciente accidente en el puerto del Callao, donde un portacontenedores perdió decenas de unidades mientras estaba fondeado, volvió a poner en agenda un tema que suele pasar desapercibido hasta que ocurre un incidente: qué pasa cuando los contenedores caen al agua.
Más allá de la espectacularidad de las imágenes y de los efectos inmediatos en la logística portuaria, cada contenedor perdido implica responsabilidades legales, riesgos ambientales y reclamos multimillonarios. En este complejo entramado, los seguros se convierten en la última barrera de protección para armadores, cargadores, terminales y toda la cadena logística.
Una estadística engañosa
Según la World Shipping Council, en 2024 se perdieron 576 contenedores a nivel mundial. Frente a los más de 250 millones transportados ese año, la cifra representa apenas una fracción mínima. Sin embargo, cuando ocurre, el impacto es mayúsculo: desde cierres temporales de puertos hasta demandas cruzadas entre armadores, cargadores y aseguradoras. Además, los contenedores a la deriva pueden convertirse en un peligro para la navegación y, en algunos casos, liberar materiales con consecuencias ambientales duraderas.
Quién responde por qué
Los accidentes de caída de contenedores ponen en juego un abanico de coberturas especializadas que pocas veces son visibles para el gran público:
- Armadores y operadores cuentan con seguros de Protection & Indemnity (P&I), que cubren responsabilidades por daños a la carga, contaminación y la obligación de retirar restos que representen un peligro.
- El propio buque se protege mediante seguros de Hull & Machinery (H&M), que cubren daños físicos y su parte en averías gruesas.
- Cargadores y propietarios de la mercadería dependen de los seguros de transporte internacional (ICC A/B/C), que en sus versiones más amplias cubren incluso las contribuciones a salvamento o a avería gruesa.
- Terminales y puertos suelen contratar coberturas de responsabilidad de operadores portuarios, que responden por daños a la carga o a terceros mientras los contenedores están bajo su custodia.
- Los fletadores y NVOCC también tienen pólizas específicas para cubrir sus responsabilidades contractuales.
Cada póliza cumple una función distinta y se superpone con las demás para cubrir las múltiples aristas de un siniestro que, de otra forma, podría desatar una crisis financiera en cuestión de horas.
La letra chica que define el resultado
Un aspecto crítico es que muchos reclamos se ven condicionados por exclusiones contractuales y límites de responsabilidad. Por ejemplo, bajo las Reglas de La Haya-Visby, el porteador puede limitar su responsabilidad a 666,67 DEG por bulto o 2 DEG por kilo. En la práctica, esto significa que sin un seguro de carga adecuado, el propietario de una mercadería de alto valor puede recuperar apenas una fracción de sus pérdidas.
Otro ejemplo son las cláusulas de embalaje: si se demuestra que la carga estaba mal acondicionada o mal estibada en el contenedor, el seguro puede denegar el reclamo. La verificación del peso bruto (VGM), el cumplimiento del CTU Code y la documentación precisa se convierten, entonces, en pruebas fundamentales no solo para navegar con seguridad, sino para poder cobrar una indemnización.
Riesgos que trascienden el mar
Los efectos de una caída de contenedores no se limitan al buque afectado. La reciente experiencia en Perú mostró cómo un accidente puede paralizar un puerto estratégico, generar demoras en cadena y obligar a desviar buques hacia otras terminales. Para las autoridades portuarias y los operadores logísticos, la contratación de seguros por interrupción de actividad es cada vez más relevante, dado que permite compensar pérdidas de ingresos aun cuando no haya daños físicos a las instalaciones.
Lo que viene: más control y más reportes
A partir de enero de 2026 entrarán en vigor nuevas disposiciones de la OMI que harán obligatorio el reporte inmediatode toda pérdida o avistaje de contenedores. Esta medida busca mejorar la seguridad marítima y la protección ambiental, pero también elevará el nivel de exigencia documental frente a aseguradoras y autoridades. En adelante, la trazabilidad de cada incidente será parte inseparable del proceso de reclamo.
La necesidad de asesoramiento especializado
Los seguros marítimos conforman un ecosistema complejo, donde cada actor de la cadena tiene necesidades específicas y donde los detalles contractuales pueden marcar la diferencia entre una cobertura integral y una pérdida no indemnizada. En este contexto, contar con asesoramiento especializado no es un lujo, sino una necesidad estratégica para cualquier empresa vinculada al comercio internacional.
La caída de contenedores seguirá siendo un riesgo latente, pero lo que definirá el impacto para cada compañía será la calidad de su preparación y la solidez de sus coberturas.






