Martín Rousseaux, CEO de Rousseaux Sustainable Solutions Ilustra el ritmo de la descarbonización marítima en la región. Un buque tanque mediano de 15.000 toneladas podría pagar cerca de US$ 210.000 anuales por sus emisiones. La cifra depende de las medidas de mediano plazo que la OMI votará en octubre, explicó. El proceso coincide con el Acuerdo Mercosur-Unión Europea, vigente desde el 1° de mayo, que reconfigura el comercio exterior regional.
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El planteo surgió en el cuarto capítulo de Diálogo Azul, el ciclo de streaming de GlobalPorts. Lo conduce el especialista Miguel Ángel Sánchez, donde participaron Martín Rousseaux, conectado desde Asunción, y Valentín Dams, Head of Business Development & Strategy de la compañía, desde Buenos Aires.
FuelEU Maritime y el costo de no adaptarse
Rousseaux explicó que el reglamento FuelEU Maritime está en vigor desde enero de 2025. Obliga a reducir la intensidad de carbono del combustible cada cinco años. La meta es una reducción de casi nueve veces hacia 2050. Quien no se adecúa, paga. Las multas suben un 2% adicional cada año sin reconversión energética.
El desafío es distinto para el sector fluvial, que no está alcanzado por esta normativa. Sin embargo, Dams señaló que la exigencia llega por otra vía. Bancos, clientes y políticas internas de los países piden certificación de huella de carbono. Ocurre incluso en tráficos que no tocan puerto europeo. «A veces no es el país ni la OMI, es el cliente de nuestro cliente el que exige controlar las emisiones», graficó el ejecutivo.
OPS y corredores verdes: la oportunidad para los puertos
Dams destacó dos herramientas clave para los puertos de la región. Los Green Corridors o corredores verdes identifican rutas de alto tráfico. Evalúan qué terminales pueden ofrecer combustibles alternativos. Eso las convierte en escalas prioritarias.
En paralelo, a partir del próximo año rige una nueva obligación. Los buques portacontenedores y de pasajeros deberán conectarse eléctricamente en puerto. Usarán sistemas Onshore Power Supply (OPS) en los 27 países de la Unión Europea, más otros tres. Para las terminales, el desarrollo de OPS implica además un nuevo negocio. Consiste en la venta de energía a los buques que operan en puerto.
Capital humano, la variable que atraviesa todo el ecosistema
Ambos invitados coincidieron en que la brecha tecnológica entre el Mercosur y la Unión Europea es, ante todo, una brecha de formación. Rousseaux Sustainable Solutions mantiene un convenio con la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP). El acuerdo prepara tripulantes en el manejo de combustibles alternativos como amoníaco, metanol o GNL.
La empresa también participa en talleres de capacitación junto al Comité de Cooperación Tecnológica de la OMI (MTCC Latinoamérica). Por ese trabajo, la Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos de Ecuador (DIRNEA) distinguió recientemente a la compañía.
La empresa sumó además una certificación como service provider de ruido submarino. La otorgó una sociedad de clasificación internacional. También firmó un convenio de cinco años con la UMIP. El objetivo es investigar el impacto del ruido radiado submarino (URN) en la fauna marina del Pacífico panameño.
El contexto argentino
El streaming se dio en paralelo al debate legislativo argentino sobre desregulación del cabotaje fluvial. Hay proyectos en ambas cámaras del Congreso. El sector sindical presentó una propuesta alternativa: el Registro Especial Temporal de Cabotaje Nacional (REDCAN). Sánchez, conductor del ciclo, remarcó que la discusión regulatoria y la formación de tripulaciones deben avanzar juntas. El objetivo es no perder el capital humano ya consolidado en el sector marítimo y fluvial argentino.






