Un reciente estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario revela que el costo de transportar granos por camión en Argentina durante el segundo trimestre de 2025 ha superado en forma significativa los valores correspondientes en Brasil y Estados Unidos, por distancias tanto cortas como moderadas, poniendo bajo presión la capacidad de exportación agrícola del país.

Redacción GlobalPorts

El reciente aumento en los costos del transporte de granos por camión vuelve a poner en evidencia uno de los principales cuellos de botella que enfrenta el agro argentino: la logística. Según el relevamiento técnico de la Bolsa, los valores del flete interno superan ampliamente a los de los principales competidores internacionales y se han convertido en un factor crítico que erosiona la rentabilidad exportadora.

El estudio de la BCR compara el costo de trasladar granos en distancias medias, del orden de los 320 kilómetros, y concluye que el valor por tonelada transportada es notablemente más alto que en países como Brasil o Estados Unidos. 

En trayectos largos, de más de mil kilómetros, la diferencia se reduce, pero los costos siguen siendo superiores, afectando en particular a los productores que se encuentran lejos de los puertos del Gran Rosario.

La incidencia del flete sobre el precio de los granos varía de forma drástica según la ubicación geográfica. En provincias alejadas, como Salta, el traslado de maíz hasta las terminales portuarias representa cerca de un tercio del valor de venta, mientras que en la zona núcleo —a unos 180 kilómetros del Gran Rosario— esa proporción se reduce a menos de la mitad. Esta disparidad territorial acentúa las brechas de competitividad entre regiones y limita el potencial de desarrollo productivo en el interior del país.

Entre los factores que explican este encarecimiento se destacan la fuerte dependencia del transporte carretero, los elevados costos operativos en moneda local y la apreciación del peso frente al dólar durante el último trimestre, que encareció en términos internacionales los servicios de flete. A esto se suma un marco regulatorio inestable, con la eliminación de tarifas de referencia que introdujo mayor incertidumbre en el mercado del transporte agropecuario.

La consecuencia directa es una presión creciente sobre los márgenes de los productores y sobre la capacidad de Argentina para competir en los mercados globales. 

En un contexto de demanda internacional volátil y precios ajustados, cada punto adicional de costo logístico puede ser decisivo para ganar o perder mercados. Resolver el cuello de botella del transporte se vuelve, así, una condición indispensable para sostener y ampliar el perfil exportador del país.

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