Las altas tarifas de fletes y alquileres mantienen operativos incluso a buques antiguos. En lo que va de 2025, solo diez portacontenedores fueron vendidos para demolición, marcando un mínimo histórico.
Redacción GlobalPorts
El mercado mundial del transporte marítimo atraviesa un momento inesperadamente sólido, impulsado por el aumento sostenido de los fletes y el buen desempeño del negocio de alquiler de buques. Como efecto colateral, se observa una virtual paralización del desguace de portacontenedores, un fenómeno que preocupa a algunos analistas y sorprende a muchos operadores.
Según datos recientes recopilados por medios especializados como Container News y Global Maritime Hub, en lo que va de 2025 se han enviado al desguace solo 10 portacontenedores, con una capacidad total de 5.454 TEU. Esto representa una caída drástica respecto a los 57 buques y más de 81.000 TEU desguazados durante 2024, y un mínimo histórico en registros recientes.
“Es una consecuencia directa de la fortaleza del mercado. Las tarifas de flete están en niveles elevados y los contratos de alquiler se extienden incluso por 24 meses, lo que hace rentable mantener en servicio buques antiguos que en otro contexto ya estarían en un astillero de demolición”, explican desde la consultora VesselsValue.
Además, los armadores consideran que, tras varios años de disrupciones en la cadena logística global (pandemia, congestión portuaria, conflictos geopolíticos como los del Mar Rojo), tener buques disponibles, aunque envejecidos, puede ser una ventaja estratégica.
Los pocos buques enviados a demolición son unidades pequeñas, de tipo feeder, con menos de 1.000 TEU de capacidad. El caso más relevante fue el del SOLONG, un buque de 803 TEU construido en 2005, que fue desguazado tras sufrir un incendio producto de una colisión.
Se espera un repunte del desguace hacia 2026
Aunque el fenómeno actual representa una ventana de rentabilidad para los operadores, se prevé que el ritmo de desguace se acelere hacia finales de 2025 o en 2026, especialmente si las rutas actualmente congestionadas se normalizan (como el Canal de Suez) y si se reactiva la demanda de acero reciclado en los mercados asiáticos.
Expertos advierten que una porción importante de la flota global tiene más de 20 o 25 años, y que, tarde o temprano, deberá ser retirada por razones técnicas, normativas o ambientales.
Mientras tanto, el negocio sigue a flote. Y en este contexto, los astilleros de demolición, por ahora, deberán esperar.






