Las exportaciones agroindustriales de 2026 superaron los USD 16.804 millones en el primer cuatrimestre. Un crecimiento del 16,2% que llega en buques, barcazas y operaciones que transitan por un único corredor: la Hidrovía. El dato surge del Informe Mensual de Exportaciones por Complejos, elaborado por la Bolsa de Cereales para el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).
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Un crecimiento que llega en buques y camiones
Solo durante abril, el sector generó despachos por USD 4.542 millones, USD 650 millones más que en el mismo mes de 2025. Ese volumen no es abstracto. Se expresa en mayor presión sobre las terminales del Gran Rosario, el principal nodo agroexportador del país. El Up River concentra 34 terminales portuarias a lo largo de unos 70 kilómetros de costa sobre el río Paraná. De ellas, 22 están específicamente dedicadas a la exportación de granos, harinas y aceites vegetales.
El ritmo exportador del cuatrimestre ya tuvo su correlato operativo concreto. A principios de mayo, más de 100 embarcaciones activas —amarradas, en rada o con arribo confirmado— ponían al corredor fluvial en el centro de la logística exportadora. A eso se sumaban 27 buques con arribo estimado entre el 5 y el 8 de ese mes. El sistema operó sin margen.
El girasol, un fenómeno logístico aparte
Entre los motores del crecimiento, el complejo girasol merece análisis específico por su impacto portuario. Este año, el mercado europeo demandó materia prima sin procesar a gran escala. Bulgaria adquirió hasta 400.000 toneladas de semilla argentina para sus plantas de crushing. Rumania sumó más de 100.000 toneladas adicionales. En total, Argentina pasó a proveer el 30,6% de las importaciones europeas de semilla de girasol, cuando el año anterior ese porcentaje era apenas del 1%.
Para las terminales, este cambio de composición de la carga no es menor. La semilla en bruto tiene requerimientos de manejo distintos a los del aceite o la harina. El aceite de girasol creció un 90% y la harina de girasol un 81% en el período. Todo ese volumen transita por la Hidrovía.
Una soja que cede terreno relativo
El cuadro general no es uniforme. Los complejos de soja, maní y avícola registraron variaciones negativas o de menor dinamismo. Actuaron como factores de amortiguación sobre el índice general. La mayor participación relativa del trigo, el girasol, la carne y los productos porcinos implica también una diversificación de los flujos logísticos. El puerto de Bahía Blanca gana protagonismo en los embarques de trigo.
Una señal de alerta que el informe no omite
El Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) registró una caída del 2% respecto a marzo de 2026. Se ubicó un 1% por debajo del promedio de todo 2025, lo que implica una pérdida de competitividad relativa de la producción argentina. En el sector portuario, esa variable impacta directamente en los márgenes operativos y en el ritmo de liquidación de divisas que impulsa —o frena— los despachos.
La infraestructura, en el centro del debate
El desempeño exportador llega en un momento de definiciones para la infraestructura que lo hace posible. Molinos Agro recibió autorización para desarrollar en Timbúes un megaproyecto portuario de USD 800 millones sobre la Vía Navegable Troncal, el corredor por el que sale aproximadamente el 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas. La licitación de la Hidrovía también avanza con los puntajes de Jan de Nul y DEME ya publicados.
Los números del primer cuatrimestre confirman la capacidad de la agroindustria para generar divisas. La pregunta que el sector portuario debe responder es si la infraestructura de salida puede acompañar ese ritmo y sostenerlo en los años que vienen.






