Con la reapertura del comercio internacional de animales vivos, el puerto entrerriano emerge como nuevo nodo estratégico para la ganadería argentina.

Redacción GlobalPorts

Por primera vez en más de medio siglo, Argentina se prepara para reactivar las exportaciones de ganado en pie. En ese contexto, el puerto de Ibicuy, al sur de Entre Ríos, comienza a perfilarse como un punto logístico clave en esta nueva etapa del comercio exterior ganadero.

La decisión del Gobierno nacional de derogar una norma que prohibía estas operaciones desde 1964 habilitó a las provincias a explorar oportunidades que, hasta hace poco, parecían ajenas al panorama argentino. Entre ellas, Entre Ríos tomó la delantera con un proyecto ambicioso: convertir a Ibicuy en una plataforma especializada para el envío de animales vivos con destino internacional.

Desde el gobierno provincial, aseguran que el potencial es enorme. “Estamos trabajando con el Senasa y con los exportadores para garantizar todas las condiciones sanitarias exigidas por los mercados internacionales”, indicaron voceros del Ministerio de Producción. Las instalaciones ya comenzaron a ser acondicionadas para albergar zonas de cuarentena, sistemas de alimentación controlada y trazabilidad, así como rampas especializadas para el embarque del ganado.

La reactivación de este tipo de exportaciones no solo representa una novedad logística, sino también una promesa económica. Según estimaciones preliminares, los productores podrían obtener una rentabilidad hasta un 25 % superior en comparación con la cadena frigorífica tradicional, siempre que se cumplan las condiciones sanitarias y de bienestar animal requeridas por los compradores.

Uno de los mercados más interesados es Israel, país con tradición en la importación de ganado en pie y con protocolos estrictos que ya están siendo considerados por los actores argentinos. Turquía y Vietnam también figuran entre los destinos potenciales.

El proyecto no está exento de desafíos. La exportación de animales vivos genera debate tanto dentro como fuera del país, por las implicancias éticas, sanitarias y logísticas. Sin embargo, quienes impulsan la iniciativa sostienen que se trata de una alternativa que puede convivir con el modelo actual, sin reemplazarlo, y que suma herramientas para diversificar la oferta exportadora.

Ubicado sobre el delta del Paraná, el puerto de Ibicuy ofrece ventajas únicas: aguas profundas, conexión con la red vial nacional y baja necesidad de dragado. Estas condiciones, sumadas a la articulación público-privada que impulsa su desarrollo, lo convierten en un candidato natural para convertirse en el primer hub argentino de ganado en pie.

Con expectativas crecientes, técnicos, empresarios y autoridades avanzan en definir los protocolos logísticos y sanitarios que deberán estar en marcha antes de fin de año. El objetivo no es menor: que Argentina vuelva a ser, también, un país exportador de animales vivos.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]