Desde hace años, la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN), encabezada por su presidenta Sandra Cipolla, viene advirtiendo sobre los efectos negativos que conlleva la importación de buques usados.

Redacción GlobalPorts

Ante el reciente decreto que habilita el ingreso de bienes usados sin necesidad de certificación previa, la preocupación en la industria naval argentina no es nueva. Muy por el contrario: la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN) ha sido una de las voces más firmes y consistentes en señalar los riesgos que implica esta política para el desarrollo del sector, el empleo y la soberanía industrial.

En reiteradas oportunidades, Sandra Cipolla, presidenta de ABIN, alertó sobre las consecuencias de este tipo de decisiones. Durante el Día de la Industria Naval 2024, señaló con contundencia: “La importación de buques usados va a limitar a los jóvenes estudiantes; si se importan buques usados, le tenemos que decir a los jóvenes que realmente no van a diseñar, no van a crear y no van a construir.” Estas palabras reflejan una preocupación profunda: el desincentivo al desarrollo de capacidades tecnológicas y profesionales en un sector que tiene una vasta trayectoria en el país.

Para Cipolla, no se trata solo de proteger a los astilleros, sino de defender un modelo de país que apueste por la producción nacional, el empleo de calidad y el conocimiento aplicado. En este sentido, también ha remarcado en distintas intervenciones públicas: “Seguimos hablando de falta de políticas para el desarrollo de la producción nacional en nuestra industria. Bregamos y seguiremos bregando por una industria naval potente y pujante, porque hemos demostrado nuestras capacidades.”

La industria naval y su valor estratégico para el país

La industria naval no es una actividad aislada: detrás de cada buque construido hay una red de empresas proveedoras, desarrollos tecnológicos, innovación aplicada y empleos de alta calificación. Construir un buque en Argentina implica movilizar más de 60 sectores industriales: metalúrgica, acero, soldadura, motores, electrónica, software, hidráulica, diseño industrial, entre otros.

Además, es una de las pocas industrias capaces de generar valor agregado intensivo en conocimiento técnico y trabajo local, con impacto directo en las economías regionales. Cada embarcación construida representa una inversión que queda en el país, multiplicando su efecto en forma de empleo, impuestos, demanda de insumos y desarrollo tecnológico. Importar un buque usado, por el contrario, significa trasladar esa inversión —y sus beneficios— al extranjero.

En una entrevista a un medio local, Cipolla fue clara:“La Argentina hoy tiene un problema real de empleo y la industria naval puede contribuir. Tiene la capacidad industrial para construir esos buques y generar empleo. Nosotros en la Argentina podemos construir este tipo de embarcaciones.”

La eliminación del Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU), vigente desde hace más de 30 años, y su impacto sobre el sector industrial generó también la reacción de otras entidades, además de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN),   se ha pronunciado la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA) y la Cámara de la Industria Naval (CIN), que advierten sobre la pérdida de soberanía productiva y la destrucción de capacidades estratégicas para el país. La UIA (Unión Industrial Argentina), por su parte, se posicionó críticamente ante la medida anunciada por el Ministro de Desregulación Económica Federico Sturzenegger.

La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) expresó, también, su rechazo frente al decreto del Gobierno Nacional de eliminar el Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU), y sostuvo que “pone en riesgo la seguridad productiva y la salud” de los consumidores.

En un contexto de redefiniciones profundas en la política económica nacional, las palabras de Cipolla y la bandera que ha levantado ABIN durante años, vuelven a cobrar vigencia. Lo que está en juego no es una medida aislada, sino el modelo de desarrollo que se quiere para la Argentina.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]