Redacción GlobalPorts
El titular de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), Iñaki Arreseygor, confirmó que el proceso de licitación para el dragado y balizamiento de la Hidrovía Paraguay–Paraná ingresó en una fase decisiva. Tras la audiencia pública ambiental celebrada recientemente —“un hito muy importante”, según la calificó—, el Gobierno se prepara para abrir la instancia de consulta pública de los pliegos hacia finales de noviembre, con la expectativa de abrir sobres en marzo y firmar el contrato en mayo.
La licitación, una de las más relevantes para la logística del Cono Sur, apunta a establecer un nuevo esquema de mantenimiento y profundización del sistema de navegación por donde transita más del 80% del comercio exterior argentino y casi la totalidad del paraguayo.
“Queremos que vengan todos a competir”: apertura al mercado internacional
En diálogo con Radio Mitre y con el programa Alguien Tiene que Decirlo, de Eduardo Feinmann, Arreseygor subrayó que el Gobierno está convocando a las principales compañías internacionales de dragado y balizamiento.
“Estamos yendo a buscar lo mejor de lo mejor. Hoy en el mundo son cuatro o cinco empresas de referencia. Queremos que vengan todos, que compitan y que logremos el mejor precio para nuestros productores”, afirmó.
La Hidrovía —agregó— es probablemente “la segunda o tercera vía navegable más larga del mundo”, lo que exige un abordaje técnico de alto nivel y una concesión con estándares internacionales.
Participación federal y acompañamiento de Naciones Unidas
Uno de los aspectos distintivos del proceso actual es el énfasis en la participación multisectorial. A lo largo de 2025, la ANPyN desarrolló mesas participativas en las provincias litoraleñas para revisar y ajustar los pliegos: Paraná, Rosario, Zárate y Ciudad de Buenos Aires.
En ese recorrido, destacó el acompañamiento de la ONU, que participa a través de una unidad especializada para supervisar la integridad del proceso, desde la evaluación de las ofertas hasta la futura ejecución contractual.
“Queremos garantizar competencia y total transparencia. Este es un proceso que involucra al país entero. Logramos consensos porque todos entendemos la magnitud de lo que nos estamos embarcando”, subrayó Arreseygor.
El funcionario también valoró el trabajo con los sectores productivos y académicos, y mencionó especialmente al gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, por su rol en las instancias de diálogo técnico.
Una vía estratégica para la competitividad argentina
Más allá del aspecto institucional, Arreseygor remarcó el impacto económico de la Hidrovía, no solo para Argentina sino para todo el Cono Sur:
- Argentina: más del 80% de su comercio exterior utiliza esta vía.
- Paraguay: casi el 100% depende del corredor fluvial.
- Brasil y Bolivia: utilizan tramos centrales para exportaciones agroindustriales y minerales.
En ese contexto, aumentar la profundidad del canal es considerado un factor clave para mejorar la competitividad: “Estamos lejos del mundo. Reducir costos logísticos es acercarnos a Brasil, nuestro principal competidor. La profundidad del canal marca la diferencia en el precio final al productor”, explicó.
Tecnología, seguridad y modernización del sistema
El nuevo contrato incluirá estándares actualizados en materia de:
- dragado en puntos críticos;
- señalización y balizamiento;
- instrumentación tecnológica para la seguridad de la navegación;
- sistemas de radarización y seguimiento;
- equipamiento para Prefectura Naval Argentina.
Arreseygor señaló que el comportamiento del río ha cambiado considerablemente desde la década del 90, con más puertos, más tráfico y nuevas exigencias de control. “La Prefectura tendrá un rol central. Y para eso necesita tecnología. Ese equipamiento deberá ser provisto por el futuro concesionario de la hidrovía”, afirmó.
Lo que viene: pliegos, consulta pública y un proceso que seguirá bajo observación
Según lo informado por el titular de la ANPyN, el cronograma prevé:
- Finales de noviembre: publicación y consulta pública de los pliegos.
- Marzo: apertura de sobres.
- Mayo: adjudicación y firma del contrato.
Se trata de un proceso que continuará bajo la mirada atenta de los sectores productivos, las provincias, la comunidad portuaria y los organismos internacionales involucrados. La VNT, pieza clave para la competitividad del comercio exterior del Cono Sur, ingresa ahora en una etapa definitoria en la que convergen intereses logísticos, técnicos, ambientales y geopolíticos.
Más allá del calendario oficial, los desafíos de fondo siguen abiertos: garantizar previsibilidad, sostener estándares de servicio, fortalecer los mecanismos de control del Estado y asegurar la incorporación de tecnologías que mejoren la seguridad de la navegación. A la vez, la próxima concesión debería integrar criterios sólidos de protección ambiental, acordes a la dinámica del río y al impacto acumulado de las operaciones fluviales. La próxima concesión deberá demostrar que es capaz de equilibrar eficiencia, transparencia y desarrollo para toda la región.






