El Consejo Mundial de Transporte Marítimo (WSC, por sus siglas en inglés), que representa a las principales líneas navieras, expresó su preocupación de que las nuevas tarifas portuarias en Estados Unidos puedan perjudicar el comercio estadounidense, afectar a los productores nacionales y debilitar los esfuerzos por fortalecer la industria marítima del país.​

Redacción GlobalPorts

Joe Kramek, presidente y director ejecutivo del WSC, afirmó: «Revitalizar el sector marítimo de Estados Unidos es un objetivo importante y ampliamente compartido, pero requiere una estrategia legislativa e industrial a largo plazo. Lamentablemente, el régimen de tarifas anunciado por la USTR es un paso en la dirección equivocada, ya que aumentará los precios para los consumidores, debilitará el comercio estadounidense y hará poco por revitalizar la industria marítima del país«.​

Estas declaraciones responden al nuevo plan presentado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) que impone tarifas portuarias a buques construidos, operados o propiedad de entidades chinas que atraquen en puertos estadounidenses. 

La medida es parte de una estrategia más amplia para contrarrestar la influencia de China en el sector marítimo, ha generado una fuerte oposición por parte de la industria naviera global.​

El WSC destacó que las tarifas retroactivas aplicadas a buques ya en operación no apoyan la construcción naval estadounidense y, en cambio, podrían dañar a los exportadores nacionales, especialmente a los agricultores, en un momento en que el comercio global enfrenta tensiones significativas.​

Además, la estructura de tarifas basada en el tamaño del buque (tonelaje neto) penaliza desproporcionadamente a los buques más grandes y eficientes que transportan bienes esenciales, incluidos componentes utilizados en líneas de producción estadounidenses.​

«Instamos a los responsables políticos a seguir estrategias que fomenten el crecimiento, fortalezcan la resiliencia de la cadena de suministro y eviten acciones que puedan perjudicar a los exportadores, productores y consumidores estadounidenses en un momento en que el comercio global ya está bajo presión», expresó Kramek.​

El plan también incluye tarifas para buques transportadores de automóviles construidos en el extranjero, con el objetivo de incentivar la construcción de estos buques en Estados Unidos.​

El WSC insta a la administración a reconsiderar esta medida y propone soluciones constructivas, como incentivos de inversión específicos, mejoras en la infraestructura y procesos regulatorios más eficientes, que puedan ofrecer beneficios duraderos sin interrumpir el comercio estadounidense ni aumentar los costos para los productores y consumidores nacionales.​

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]