Puspetrol lanzó una nueva emisión de Obligaciones Negociables en dólares para destinar fondos a infraestructura de Vaca Muerta y capital de trabajo. La operación, por hasta 12 años, busca colocar US$500 millones.
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La petrolera volvió al mercado de capitales con una colocación de alto impacto para el sector energético argentino. La compañía emitió Obligaciones Negociables Clase 7, dentro de su programa global de deuda por hasta US$3.000 millones. La operación estima obtener alrededor de US$500 millones, una cifra que la ubicaría entre las colocaciones corporativas más relevantes del año.
El destino de los fondos: infraestructura de Vaca Muerta
Según la documentación presentada, parte de los recursos se destinará a inversiones en activos fijos ubicados en Argentina. Esto incluye pozos, equipos de perforación, infraestructura de producción, terrenos, plantas y equipamiento de transporte. La compañía también podrá usar fondos para capital de trabajo, adquisiciones de empresas locales y aportes a subsidiarias.
Hasta el 40% del valor nominal de la emisión podrá destinarse a refinanciar deuda existente, con tasas de entre 0% y 6,5% y vencimientos durante 2026. La combinación de inversión productiva y reordenamiento de pasivos refleja una estrategia financiera de doble objetivo: crecer y, al mismo tiempo, fortalecer la estructura de balance.
Estructura de la colocación
Las ON estarán denominadas y pagadas en dólares, con tasa fija nominal anual a determinarse durante el proceso de colocación. El vencimiento será a 12 años desde la emisión, lo que llevaría la cancelación hacia 2038. Los intereses se pagarán en forma semestral.
La unidad mínima de suscripción será de US$1.000, lo que habilita la participación de inversores locales junto con la demanda institucional internacional bajo la Regla 144A y Regulación S. Se trata de deuda no garantizada y no subordinada, en línea con otras obligaciones de la compañía.
Una necesidad estructural del sector
La operación se da en un contexto donde Vaca Muerta exige inversión constante en infraestructura de evacuación de producción. La formación no solo requiere más pozos: necesita ductos, plantas de tratamiento, sistemas de transporte, almacenamiento y mayor capacidad exportadora. Sin esa infraestructura, el crecimiento de la producción no se traduce en mayor volumen exportado.
En ese sentido, la emisión de Pluspetrol se suma a una tendencia más amplia entre las petroleras con activos en Vaca Muerta. Las compañías están utilizando el mercado de capitales para financiar anticipadamente la infraestructura que sostendrá el crecimiento de la producción no convencional en los próximos años.
El año de las emisiones energéticas
La salida de Pluspetrol se suma a un ciclo donde las compañías de petróleo y gas argentinas concentran gran parte de la actividad del mercado de capitales local.
En 2025, las empresas energéticas ya habían marcado un récord de emisiones de Obligaciones Negociables, por encima de los US$10.500 millones, según datos del sector.
Esa tendencia confirma que el financiamiento vía deuda corporativa se consolidó como la principal vía para sostener el desarrollo de Vaca Muerta. A diferencia de otros sectores de la economía local, el petróleo y el gas ofrecen una narrativa de crecimiento exportador y generación futura de divisas, lo que facilita el acceso a financiamiento de largo plazo.
Este fenómeno también se vincula con el desempeño reciente del comercio exterior argentino. Las exportaciones de hidrocarburos ganaron peso dentro del superávit comercial de los últimos meses, en un contexto donde la infraestructura de transporte y exportación se vuelve un cuello de botella tan relevante como la producción misma.
En ese marco, la decisión de Pluspetrol de destinar parte de los fondos a infraestructura de Vaca Muerta no es un caso aislado. Forma parte de una estrategia sectorial que busca anticiparse a la próxima ola de crecimiento de la producción no convencional.
Pluspetrol en el mapa energético regional
Fundada en 1977, Pluspetrol es una de las principales compañías privadas de energía de Argentina y América Latina. Tiene presencia en exploración y producción de hidrocarburos, con foco creciente en activos estratégicos vinculados a Vaca Muerta. A nivel regional, también opera en Perú, donde participa en proyectos de gas de gran escala.






