Mientras Argentina amplía el alcance de la licitación de la Vía Navegable Troncal, el organismo binacional busca garantizar la operatividad del canal compartido y definir su profundización futura.
Redacción GlobalPorts
La Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) avanza en dos proyectos estratégicos para el canal Martín García, la principal vía de navegación compartida entre Argentina y Uruguay. Las medidas buscan asegurar la continuidad de las operaciones y, al mismo tiempo, proyectar una mejora en las condiciones de navegación que fortalezca la competitividad del sistema portuario regional.
La primera iniciativa consiste en un concurso de precios por un año destinado al mantenimiento del canal, cuyo llamado se prevé para fines de octubre. Este contrato transitorio permitirá sostener las operaciones mientras se define el pliego técnico y jurídico de una nueva licitación de mayor alcance. Según fuentes vinculadas a la CARP, el objetivo es garantizar la continuidad del dragado y del balizamiento, manteniendo los estándares de seguridad y profundidad establecidos en el actual contrato con el consorcio Boskalis International – Dredging International.
En paralelo, la delegación uruguaya impulsa la elaboración de la licitación definitiva, que prevé una profundización a 36 pies y un ensanchamiento de la solera a 110 metros, con una concesión de cinco años prorrogable por otros cinco. La propuesta apunta a mejorar la competitividad de los puertos uruguayos, especialmente Montevideo y Nueva Palmira, y se presenta en un contexto de creciente articulación con la futura licitación argentina de la Vía Navegable Troncal (VNT).
Un equilibrio binacional entre continuidad y expansión
El canal Martín García, dragado desde 2018 bajo contrato internacional, es una pieza esencial para el tránsito fluvial del Río de la Plata y para la salida de las exportaciones del litoral uruguayo y argentino. Su mantenimiento requiere una coordinación técnica permanente, tanto por el alto nivel de sedimentación del río como por la necesidad de compatibilizar calados y sistemas de señalización.
La decisión de la CARP de abrir un concurso de precios de corto plazo busca evitar interrupciones operativas, pero también refleja un momento de transición institucional. La Argentina, por su parte, avanza en la ampliación del alcance de la licitación de la Vía Navegable Troncal, lo que exigirá una coordinación directa con el canal compartido.
La profundización y ensanche del canal a 36 pies y 110 metros implican nuevas inversiones y estudios de impacto ambiental binacionales, además de una definición conjunta sobre la distribución de costos, los estándares de dragado y los plazos de ejecución.
El debate dentro de la CARP muestra la diferencia de prioridades entre ambas delegaciones: mientras Uruguay busca acelerar las obras para ampliar el calado y facilitar el ingreso de buques de mayor porte, Argentina prioriza la integración de su sistema troncal desde el Paraná hasta el Río de la Plata bajo una misma estrategia de licitación.
Más allá de esas diferencias, la coincidencia en avanzar con un esquema transitorio indica que ambas partes reconocen la necesidad de mantener la operatividad del canal sin interrupciones, clave para el flujo de comercio exterior de la región.






