Se confirmó el arribo de la ARA Libertad al canal de acceso del Puerto La Plata, desde donde el buque escuela se dirigió al Astillero Río Santiago para someterse a una revisión técnica integral, tareas de mantenimiento y alistamiento general.
Por GlobalPorts
La operación forma parte del esquema periódico de puesta a punto que la fragata realiza antes de iniciar cada travesía formativa. En esta ocasión, los trabajos están orientados a dejar al buque en condiciones óptimas para el 54° Viaje de Instrucción de guardiamarinas, instancia central en el calendario académico naval.
Antes de su ingreso a astillero, la fragata recaló en la Base Naval Mar del Plata, donde participó de las actividades por el centenario de esa unidad naval. Durante esa escala, abrió sus cubiertas al público y recibió a decenas de miles de visitantes en jornadas de puertas abiertas, al tiempo que su tripulación desarrolló ejercicios de adiestramiento.
Ese paso por Mar del Plata funcionó como antesala operativa y simbólica del nuevo viaje: contacto con la comunidad, visibilidad institucional y entrenamiento, antes de entrar en la fase estrictamente técnica de preparación.

Qué se revisa en una puesta a punto de estas características
En el Astillero Río Santiago, donde la propia fragata fue construida y botada en 1962, se realizan evaluaciones y trabajos sobre:
- Sistemas de propulsión y gobierno
- Equipos de cubierta y maniobra
- Condiciones estructurales generales
- Sistemas auxiliares y de seguridad
- Verificaciones necesarias para navegación oceánica prolongada
No se trata de una reparación puntual, sino de una evaluación integral del estado operativo del buque, práctica habitual antes de cada viaje de instrucción.
La intervención vuelve a poner en escena la capacidad del Astillero Río Santiago para abordar trabajos de media y gran escala en buques de alto porte y complejidad técnica. A lo largo de su historia, el astillero no solo ha atendido a unidades de la flota nacional, sino también a buques escuela extranjeros, consolidando un perfil técnico que trasciende lo estrictamente militar.

La ARA Libertad: formación, diplomacia y mar
En servicio desde 1963, la ARA Libertad es mucho más que un buque escuela. Es una plataforma de formación práctica para los futuros oficiales navales y, al mismo tiempo, una embajadora itinerante de la Argentina en cada puerto que visita.
Cada viaje de instrucción combina aprendizaje náutico, convivencia en navegación oceánica y representación institucional del país. Para que eso ocurra, la etapa menos visible —la del astillero, la revisión técnica y el alistamiento— resulta determinante.
La escena en Ensenada, con la fragata ingresando nuevamente al astillero que la vio nacer, sintetiza ese ciclo: industria naval, formación profesional y presencia argentina en el mar.






