GlobalPorts | Puertos y Logística
El Foro Logístico 2025: Conectando Futuro, realizado el 28 de noviembre en la Nave Cultural de la Ciudad de Mendoza, dejó una señal contundente: la provincia decidió convertir la logística en un eje de desarrollo estratégico, articulando infraestructura, tecnología y talento con financiamiento concreto para el sector.
Con más de 250 participantes —entre referentes públicos, privados y académicos— el encuentro mostró que la discusión logística ya no se limita a puertos, rutas o mercados: se trata de construir un sistema que integre cadenas productivas, conectividad regional y una matriz minera emergente que demanda eficiencia y escala.
Un anuncio clave: financiamiento para modernizar la logística de las pymes
Uno de los puntos más relevantes del foro fue la presentación de una nueva línea de crédito provincial destinada a pymes logísticas y empresas de servicios vinculadas al transporte, almacenamiento y distribución. El financiamiento, instrumentado junto al Banco BICE y con subsidios del Fondo para la Transformación y el Crecimiento (FTyC), ofrece condiciones preferenciales para inversiones de capital:
- renovación de flotas;
- modernización de autoelevadores, sistemas de carga y maquinaria;
- ampliación de depósitos o infraestructura operativa;
- incorporación de tecnologías para trazabilidad, monitoreo y eficiencia energética.
Para un sector caracterizado por altos costos iniciales y márgenes ajustados, esta línea es un punto de inflexión. Según destacaron las autoridades locales, el objetivo es acelerar la reconversión tecnológica del ecosistema logístico mendocino, reducir costos operativos y acercar a las pymes a estándares de competitividad regional.
En términos logísticos —y desde la perspectiva de GlobalPorts— esto impacta directamente en la capacidad operativa de la provincia para responder a mercados dinámicos, integrarse mejor a corredores bioceánicos y posicionarse como nodo logístico para economías regionales.

Logística minera: el nuevo frente que define las prioridades
La segunda gran línea de debate del foro fue el avance de la actividad minera en Mendoza y en la región de Cuyo, un sector cuyo crecimiento acelerado presiona sobre la infraestructura existente y obliga a pensar en soluciones logísticas de mayor escala.
El consenso entre especialistas y autoridades fue claro: “Sin logística, no hay minería. Y sin infraestructura moderna, no hay exportación posible”.
Con proyectos metalíferos y de litio en expansión en provincias vecinas —y con Mendoza buscando reposicionarse en el mapa minero— la cadena logística debe adaptarse a movimientos de grandes volúmenes, transporte especializado, rutas seguras y nodos intermodales capaces de recibir, almacenar y despachar insumos, químicos y minerales.
En este contexto, la nueva línea de crédito adquiere un rol estratégico: permitirá que transportistas, operadores, centros logísticos y proveedores de servicios incorporen equipamiento, capacidad y tecnología para responder a una demanda minera que crece más rápido que la infraestructura disponible.
Además, se subrayó la necesidad de coordinar esfuerzos entre municipios, el sector privado y las universidades para formar talento especializado en operaciones, mantenimiento, seguridad y gestión logística avanzada.
Hacia una estrategia logística integrada
Mendoza busca consolidar un sistema que articule producción, logística e innovación, incorporando:
- infraestructura apta para cargas pesadas y transporte de larga distancia;
- conectividad regional hacia puertos del Pacífico y del Atlántico;
- tecnología aplicada a eficiencia, seguridad y sostenibilidad operativa;
- capital humano alineado con las necesidades del sector;
- y un rol creciente de las pymes logísticas como base del ecosistema provincial.
El Foro Logístico 2025 dejó en claro que la provincia está dispuesta a dar ese salto. La combinación de financiamiento, planificación y visión estratégica puede transformar a Mendoza en un nodo logístico clave para el corredor bioceánico, la cadena minera y los flujos comerciales regionales.
En un contexto global que reconfigura rutas, proveedores y geografías de producción, las decisiones que se toman hoy marcarán la competitividad de la región en los próximos años.






