Cinco tripulantes murieron en el operativo que liberó al Honour 25 en aguas somalíes. La misma semana en que otros dos buques secuestrados recuperaron la libertad. La OMI reclama más cooperación internacional mientras 22 marinos siguen cautivos a bordo del Asana.

GlobalPorts | Puertos y Logística

La muerte de cinco marinos en el rescate del petrolero Honour 25, el 29 de septiembre en aguas de Somalia, empañó la liberación de tres buques secuestrados. El Secretario General de la OMI, Arsenio Domínguez, lamentó la pérdida de vidas de gente de mar y señaló que varios tripulantes resultaron gravemente heridos. Según dijo, resulta angustioso oír continuamente que «la gente de mar pierde la vida simplemente por hacer su trabajo».

Dos versiones sobre el mismo operativo

El comunicado de la OMI ubica las muertes durante la operación de rescate. Las autoridades de Puntland, el estado semiautónomo somalí cuyas fuerzas intervinieron, dieron una cronología distinta: sostienen que los piratas mataron a cinco tripulantes antes de que el operativo comenzara.

Esas mismas autoridades informaron que las víctimas eran tres pakistaníes, un birmano y un indio, y que otros cuatro tripulantes, tres pakistaníes y un indio, resultaron heridos. El buque llevaba 17 tripulantes y había sido secuestrado en abril. Según el medio somalí Somaliguardian, que cita al ministerio de Información de Puntland, las fuerzas capturaron a 16 sospechosos y el buque quedó bajo control del gobierno. 

En Pakistán, el Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó la muerte de tres connacionales. Ademas, aseguró que gestiona el regreso de los cuerpos y la atención de los heridos, según medios pakistaníes. 

¿Qué pasó con el Sibu 1 y el Eureka?

La OMI contó al Honour 25 junto con el Seamull, también conocido como Sibu 1, y el Eureka entre los tres buques liberados. Todos estaban en manos de piratas y ladrones armados desde que fueron secuestrados entre abril y agosto de 2026. En total, 44 tripulantes recuperaron la libertad y sus gobiernos coordinan ahora la repatriación con armadores y autoridades.

Según el Joint Maritime Information Center (JMIC), el Sibu 1 fue secuestrado el 20 de agosto en el golfo de Adén. Por otra parte, el Eureka, fue secuestrado el 2 de mayo, mientras estaba fondeado en Qana, Yemen. Lloyd’s List informó que las fuerzas de Puntland liberaron al Sibu 1 tras una operación de dos días. Además, arrestaron a 47 sospechosos, cerrando un cautiverio de cinco semanas. Reuters ubicó esa liberación la semana anterior a la del Honour 25. 

Sobre el Eureka, el comunicado de la OMI lo incluye entre las tripulaciones liberadas. Seatrade, por su parte, reporta que los piratas lo encallaron y lo abandonaron antes de que fuera recuperado. 

Queda el Asana

Con las liberaciones, el Asana, un tanquero de productos y químicos secuestrado el 17 de julio, quedó como el único buque bajo control pirata en Somalia, según el último parte del JMIC. La OMI informa que 22 marinos siguen cautivos a bordo, y Domínguez pidió hacer lo posible para garantizar su liberación en condiciones de seguridad.

Seis secuestros desde abril

La agencia AP contabilizó al Sibu 1 como el sexto buque comercial secuestrado por piratas somalíes desde abril. Según esa misma fuente, el International Maritime Bureau registró 38 incidentes de piratería y robo armado en el primer semestre de 2026, cinco de ellos secuestros. El Ministerio de Seguridad de Puntland atribuyó el repunte a fuerzas fuera de su control.

Reuters recogió que expertos vinculan el resurgimiento, en parte, con los efectos de la guerra de Irán, entre ellos los precios elevados del petróleo, que vuelven más atractivos a los tanqueros. La ola anterior, entre 2008 y 2014, alteró una de las rutas más transitadas del mundo y generó cientos de millones de dólares en rescates, según la misma agencia.

Lo que pide la OMI

Domínguez recordó que la comunidad internacional ya se unió antes para frenar la piratería en la región y pidió hacerlo de nuevo, con determinación renovada, cooperación específica y recursos. Agradeció al Gobierno de Somalia por su papel en las liberaciones. Instó además a los gobiernos a presentar ante el organismo iniciativas como el «Grupo de Amigos de la Seguridad y la Protección del Transporte Marítimo y de la Gente de Mar», y destacó el trabajo de las operaciones EUNAVFOR Aspides y Atalanta en el mar Rojo, el golfo de Adén y el océano Índico occidental.

La OMI sigue reforzando la capacidad regional mediante la iniciativa del Código de conducta de Djibouti. A los buques que operan en la zona les pide evaluaciones de riesgo de seguridad y la aplicación de las mejores prácticas de gestión del sector y de las directrices del organismo.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]