La evaluación que la OMI se desarrollará del 13 al 20 de octubre de 2025, y representa uno de los ejercicios más exigentes para cualquier administración marítima en el mundo.

Redacción GlobalPorts

La Organización Marítima Internacional (OMI) iniciará en octubre de 2025 la auditoría IMSAS a la República de Panamá, un proceso que examinará la forma en que el país aplica los instrumentos marítimos internacionales vinculados a la seguridad, la protección ambiental y la formación de la gente de mar.

En un país donde el mar es parte esencial de su identidad y su economía, esta auditoría adquiere un sentido particular. Panamá no solo es un Estado ribereño y de puerto, sino también el registro marítimo más grande del mundo, con miles de buques que enarbolan su bandera. Por eso, la mirada de la comunidad marítima internacional se posa sobre su capacidad para cumplir y hacer cumplir los estándares globales que garantizan la seguridad de la vida humana en el mar y la sostenibilidad del transporte marítimo.

Durante la apertura del proceso, las autoridades panameñas destacaron que esta evaluación no debe entenderse como un simple examen técnico, sino como una oportunidad para reafirmar su compromiso con la transparencia, la cooperación internacional y la mejora continua. En palabras del Subadministrador de la Autoridad Marítima de Panamá, Alexander De Gracia, se trata de “una demostración de confianza y de responsabilidad compartida con la comunidad marítima global”.

Una evaluación de alcance integral

El equipo auditor de la OMI analizará la implementación de convenios clave como SOLAS, MARPOL, STCW, Líneas de Carga, Medición de Tonelaje y COLREG, bajo el marco del Código para la Implementación de los Instrumentos Obligatorios de la OMI (Código III). No se trata solo de verificar que las normas estén incorporadas en la legislación nacional, sino también de comprobar su aplicación efectiva: cómo se supervisan los buques, cómo se certifica a la gente de mar, cómo se responde ante incidentes ambientales y cómo se gestionan las responsabilidades del Estado en sus distintas funciones.

En este proceso, la coordinación interinstitucional es esencial. La AMP ha venido trabajando junto a las demás entidades con competencia en materia marítima para reforzar los mecanismos de control, formación y cooperación. El objetivo no es únicamente aprobar la auditoría, sino fortalecer una estructura que asegure la calidad y la confianza en el sistema marítimo panameño a largo plazo.

La dimensión global del proceso

La auditoría IMSAS, que desde 2016 es obligatoria para todos los Estados Miembros de la OMI, busca que las normas marítimas internacionales se apliquen de manera coherente en todo el mundo. Cada año, alrededor de una veintena de países son evaluados por equipos designados por la organización, en un proceso que combina revisión documental, entrevistas y observación directa.

Para 2025, además de Panamá, otros Estados como Belice y Guinea-Bissau han anunciado su participación en el calendario de auditorías, dentro de un programa que la OMI ajusta y actualiza periódicamente. A lo largo de la última década, este mecanismo se ha convertido en una herramienta estratégica para elevar los estándares marítimos globales y fomentar la cooperación técnica entre las administraciones.

La importancia del IMSAS va más allá del cumplimiento normativo. Su verdadero valor radica en que impulsa una cultura institucional orientada a la mejora permanente, donde los Estados no solo deben demostrar que aplican las reglas, sino también que son capaces de aprender de sus propias evaluaciones y de las experiencias de otros países.

En ese sentido, la auditoría actúa como un espejo del sistema marítimo internacional: refleja los avances, pero también las brechas que aún deben cerrarse para alcanzar un transporte verdaderamente seguro y sostenible.

Un compromiso con la excelencia marítima

Panamá afronta esta auditoría en un momento en que la gobernanza marítima global exige respuestas concretas ante los desafíos de la seguridad, la digitalización y la descarbonización. La evaluación de la OMI se presenta, entonces, como una oportunidad para reafirmar el liderazgo panameño en la administración marítima mundial y fortalecer la confianza en su pabellón.

Más que un examen, el IMSAS será una oportunidad para que Panamá demuestre que su sistema no solo cumple con los estándares internacionales, sino que los asume como parte de su identidad marítima. El resultado de esta auditoría marcará un nuevo capítulo en la relación entre el país y la OMI, y servirá como referencia para los demás Estados Miembros que buscan avanzar hacia una gobernanza marítima más integrada, transparente y responsable.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]