Molinos Agro destinó US$ 12 millones para ampliar su molienda de girasol en San Lorenzo. En paralelo, la Provincia avanza en obras viales que mejoran el acceso al polo portuario del Gran Rosario.

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El polo portuario del Gran Rosario recibió un doble impulso productivo en diciembre. Molinos Agro inauguró la ampliación de la Línea 1 de molienda de girasol en su complejo de San Lorenzo.

La inversión asciende a US$ 12 millones y eleva la capacidad de procesamiento a 500.000 toneladas anuales. Con ese volumen, la empresa supera el 10% del total procesado en el país y la región.

El acto contó con la presencia del presidente de Molinos Agro, Luis Pérez Companc, y del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. «La forma de salir adelante es generando trabajo y crecimiento económico«, afirmó Pullaro durante el acto.

Un complejo con escala exportadora

La ampliación no se produce de manera aislada. El complejo de San Lorenzo ya procesa más de 5 millones de toneladas de soja por año. También exporta 2 millones de toneladas de cereales y opera el Puerto San Benito, desde donde sale el 90% de sus ventas al exterior. A esto se suma una capacidad de producción de biodiésel cercana a las 300.000 toneladas anuales.

La nueva inversión se enmarca en un plan más amplio. En los últimos años, Molinos Agro destinó más de US$ 70 millones a ampliar el almacenaje y mejorar la infraestructura portuaria. La empresa proyecta nuevas ampliaciones sobre terrenos adquiridos recientemente, contiguos a la planta.

El contexto sectorial acompaña la decisión. La campaña 2025/26 de girasol proyecta una superficie sembrada de 2,6 millones de hectáreas. Eso representa un incremento superior al 18% interanual y un 30% por encima del promedio histórico.

Obras viales para descomprimir el tránsito pesado

Tras el acto en Molinos Agro, Pullaro recorrió dos obras viales estratégicas para el acceso a los puertos. La primera es el Desvío Giardino, en la Ruta 91. Conecta esa ruta con la Autopista Rosario–Santa Fe y con la localidad de Timbúes. La obra incluye 6.100 metros de pavimento y un puente de hormigón de 140 metros sobre el río Carcarañá.

La inversión provincial asciende a $36.846 millones. Actualmente registra un avance del 90% y ya se licitó una segunda etapa con más de $65.000 millones adicionales.

La segunda intervención es el Camino de la Cremería, sobre la Ruta 25 en Ricardone. Contempla la reconstrucción y ensanche de 3.200 metros del tramo. Alcanza el 80% de avance.

Ambas obras integran un circuito más amplio que incluye también el tercer carril de la Autopista Rosario–Santa Fe. Por esos corredores circulan más de un millón de camiones al año hacia los complejos portuarios del Gran Rosario.

Infraestructura y producción, en sintonía

La coincidencia entre la expansión industrial privada y las obras viales públicas no es casual. Mayor capacidad de molienda implica mayor volumen de carga hacia los puertos. Sin infraestructura vial que acompañe ese crecimiento, los cuellos de botella se trasladan a las rutas de acceso.

Lo que aún queda pendiente es la otra gran variable logística del corredor: la Vía Navegable Troncal. Con la concesión en proceso de adjudicación, el nivel de calado disponible seguirá siendo determinante para el valor que genera cada tonelada procesada en la ribera santafesina.

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