La COMIP y el CPIM presentaron la iniciativa ante empresarios, profesionales y estudiantes de Misiones. En discusión: qué infraestructura energética necesita la provincia.
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El Proyecto Pindo-í sumó dos paradas en Misiones: Leandro N. Alem, el 29 de septiembre, y San Vicente, el 30. El proyecto se presenta para actualizar la información disponible y escuchar las inquietudes de cada comunidad. La idea es promover un debate amplio sobre las oportunidades y desafíos de una iniciativa de esta magnitud.
En las distintas jornadas expusieron representantes de la Comisión Mixta del Río Paraná (COMIP) y del Consejo Profesional de Ingeniería de Misiones (CPIM). Abordaron los antecedentes y características del proyecto, su dimensión energética y las posibilidades que podría representar para el desarrollo de la provincia.
Alem: la energía, en el centro del debate
El 29 de septiembre, la propuesta se presentó en la Casa del Bicentenario de Leandro N. Alem. Lo convocaron la Cámara Regional de Industria y Comercio de Leandro N. Alem (CRICA) y la delegación local del CPIM. Participaron representantes del sector productivo, profesionales y vecinos de la comunidad.
Uno de los ejes del intercambio fue la situación energética de la región y su incidencia sobre la actividad productiva. Se plantearon dificultades con la disponibilidad y la calidad del suministro eléctrico, y los costos que eso implica para industrias, comercios y usuarios.

¿Qué infraestructura necesita Misiones?
Se señaló que Leandro N. Alem cuenta hoy con generación térmica diésel como respaldo del sistema eléctrico. Esa alternativa permite atender el abastecimiento, pero implica mayores costos de combustible y emisiones de gases de efecto invernadero.
La discusión ubicó al Proyecto Pindo-í en un debate más amplio: qué infraestructura energética necesita Misiones para sostener su crecimiento productivo en las próximas décadas.
Pindo-í llega a la universidad
El 30 de septiembre, la presentación pasó al ámbito académico, en el campus de la Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU), en San Vicente. Asistieron mayoritariamente estudiantes, junto con docentes, autoridades y miembros de la comunidad.
Los expositores plantearon la importancia de analizar el proyecto en profundidad. Para eso, señalaron, hay que incorporar las dimensiones energética, ambiental, social, territorial y económica.
El encuentro abordó la capacidad de generación prevista y las condiciones que debería reunir una iniciativa de esta escala. Esas condiciones apuntan a que funcione como herramienta de desarrollo para Misiones.
Se destacó que discutir Pindo-í implica preguntarse qué beneficios concretos puede generar para la provincia. Entre ellos se mencionaron nuevas oportunidades de empleo, infraestructura, desarrollo productivo y mejoras en el sistema energético. También, formación de recursos humanos y posibilidades de crecimiento para las localidades vinculadas directa e indirectamente con el proyecto.
Un proceso de acercamiento territorial
Las actividades forman parte de un proceso de acercamiento territorial. Buscan que comunidades, instituciones académicas, sectores productivos y organizaciones profesionales conozcan los alcances del proyecto y formulen preguntas. También, que participen en la discusión sobre sus potenciales impactos y beneficios.
En ambas jornadas el planteo fue el mismo: un proyecto de la magnitud de Pindo-í debe estudiarse y debatirse con información y participación. La mirada, en ambos casos, apunta al desarrollo de Misiones a largo plazo.








