El Puerto de Mar del Plata dio un nuevo paso en su programa de recuperación de espacios operativos. Se trasladó un buque pesquero fuera de servicio al varadero de la Base Naval, donde se completará su desguace.
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Con esta intervención, el puerto alcanzó los 1.407 metros lineales de frente de muelle recuperados. Se liberaron áreas estratégicas para el amarre y la operación de la flota activa.
El programa busca optimizar la operatoria del Puerto de Mar del Plata
El último operativo involucró a una embarcación pesquera de 46 metros de eslora, que permanecía inactiva desde hacía más de quince años. Luego de una primera etapa de corte y desarme realizada en los propios muelles, el casco fue trasladado al varadero de la Base Naval Mar del Plata. Se hizo mediante un trabajo coordinado entre el Consorcio Portuario Regional, la Armada Argentina y la Prefectura Naval Argentina.
La remoción permitió liberar y reorganizar espacios en las secciones quinta y sexta del puerto. Esto incrementó la disponibilidad de sitios de amarre para embarcaciones en actividad y mejorando la circulación y seguridad de las maniobras dentro de la terminal.
«La recuperación de espacio operativo y las mejoras emprendidas con obra pública son fundamentales para nuestro puerto», destacó el presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, Marcos Gutiérrez.
El presidente del puerto señaló que estas acciones forman parte de una estrategia destinada a consolidar un puerto «seguro, cómodo y dinámico». Además de generar mejores condiciones para la actividad productiva.
Desguace, traslado y hundimiento controlado como estrategia integral
El plan contempla distintas alternativas para la disposición final de las embarcaciones fuera de servicio. Según el estado de cada casco, los buques pueden ser trasladados a otros puertos, desguazados o hundidos de manera controlada para incorporarse al Parque Submarino Cristo Rey como arrecifes artificiales destinados al buceo recreativo.
Esta combinación de soluciones permitió acelerar la recuperación de espacios sin afectar la operatoria cotidiana del principal puerto pesquero del país.
El Consorcio prevé continuar con este programa durante 2026 y estima alcanzar los 1.600 metros lineales de frente de muelle recuperados, a partir de la disposición final de nuevos cascos que aún ocupan sectores operativos de la terminal.
La iniciativa comenzó en 2022 para revertir una problemática histórica del puerto, que llegó a concentrar más de medio centenar de embarcaciones abandonadas. Desde entonces, el programa permitió remover mediante desguace, traslado o hundimiento controlado a numerosos buques inactivos, entre ellos Magritte, Don Luciano, San Pablo, Polarborg II, Mar Azul, Graciela y Coral Azul, recuperando progresivamente capacidad operativa para la flota pesquera y comercial.






