El gobierno nacional firmó el contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal, la arteria fluvial que canaliza el 80% del comercio exterior argentino. Con la firma se activó de forma automática una rebaja del 13,5% en el peaje que pagan los buques que operan la Hidrovía.
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El acuerdo devuelve a manos privadas la gestión de la Hidrovía, que entre 1995 y 2021 estuvo concesionada a Hidrovía S.A., el consorcio integrado por la belga Jan de Nul y la argentina Emepa. Al vencer aquel contrato, la Administración General de Puertos (AGP) asumió la operación de forma transitoria durante cinco años, a la espera de que se definiera el nuevo esquema de licitación.
Ahora, la concesión queda en manos de Vía Navegable Argentina S.A., la sociedad de propósito específico conformada por Jan de Nul y su socio local Servimagnus, que ya completó los pasos administrativos previos a la firma: la conformación societaria, el traspaso de activos desde la gestión estatal saliente y la contratación del personal necesario para las tareas de dragado, balizamiento y registro hidrométrico.
Menor costo logístico para la producción
Además de la baja inmediata en el peaje, el contrato prevé el inicio de obras de profundización e incorporación de tecnología orientadas a modernizar la navegación de la Hidrovía.
El objetivo declarado es permitir que los buques zarpen en menos tiempo y con mayor volumen de carga desde los puertos de origen. Esto reduciría los costos de exportación y tendría impacto directo sobre la competitividad de los sectores agroindustriales y energéticos que dependen de esta vía para colocar su producción en los mercados externos.
La licitación de la Hidrovía había sido señalada como una de las más complejas del país en términos técnicos, y el gobierno remarcó que el proceso concluyó sin impugnaciones por parte de las empresas participantes.
Control estatal y participación del sector privado
Con la concesión de la Hidrovía ya en marcha, el Estado nacional conservará su rol como autoridad de control y avanzará en la conformación definitiva del Consejo de Control, un organismo en el que participarán usuarios privados y representantes de las provincias ribereñas para supervisar la ejecución del contrato.
Según el comunicado oficial, el proceso que derivó en la nueva concesión incluyó mesas técnicas con productores, industriales, sectores navieros y portuarios, universidades y las provincias involucradas.
Contó además con el acompañamiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) para garantizar el cumplimiento de estándares internacionales de licitación.
El sector privado calificó el avance como un hito para la producción nacional. La Hidrovía concentra una porción creciente de la agenda logística vinculada a la exportación de granos y, en el mediano plazo, a los desarrollos energéticos del país.






