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Una operación comercial internacional que buscaba conectar la producción ganadera uruguaya con el mercado turco terminó en uno de los casos más delicados del transporte marítimo de ganado de los últimos años.

Casi 3.000 vacas procedentes de Uruguay continúan confinadas a bordo del buque Spiridon II, fondeado frente al puerto de Bandırma, Turquía, tras tres semanas de bloqueo sanitario y documental, con denuncias de organizaciones de bienestar animal y preocupación en el sector exportador.


Un viaje que se convirtió en un bloqueo

El buque, un transporte de ganado construido en 1973 y con bandera de Togozarpó del puerto de Montevideo el 19 de septiembre con destino comercial al mercado turco. Sin embargo, el 21 de octubre, al solicitarse la autorización de ingreso, las autoridades turcas detectaron irregularidades documentales y sanitarias:

  • Animales sin aretes ni chips electrónicos
  • 469 vacas sin coincidencia con las listas oficiales declaradas
  • Certificaciones consideradas “defectuosas”

Como consecuencia, Turquía rechazó el ingreso del cargamento y aplicó la categoría de “rechazado” en los 15 certificados vinculados a la operación comercial.


Emergencia sanitaria a bordo

Durante los días de inmovilización, se reportó la muerte de al menos 48 animales, mientras organizaciones de defensa animal advirtieron empeoramiento del estado físico, sanitario y emocional del ganado.

La Animal Welfare Foundation (AWF) afirmó que, incluso después de más de 50 días desde la partidano se observó desembarco de animales, vivos ni muertos, lo que refleja el nivel de confinamiento extremo en el que se encontrarían.

El buque solo logró una breve maniobra de atraque el 9 de noviembre, exclusivamente para cargar alimento y paja, antes de volver a fondear.


Dimensión comercial y geopolítica

La situación abre un punto de tensión entre exportadores, intermediarios y autoridades sanitarias, y también deja expuesta la vulnerabilidad del comercio internacional de animales vivos, especialmente cuando se combinan distancias largas, buques antiguos, documentación compleja y mercados con exigencias sanitarias.

Turquía es uno de los principales destinos de ganado sudamericano, pero el incidente puede tener impacto reputacional y normativo, tanto para exportadoras uruguayas como para operadores marítimos regionales.

El caso incluso podría reavivar el debate sobre el futuro del transporte marítimo de animales vivos, un sector bajo creciente escrutinio regulatorio en Europa, Oceanía y parte de América Latina.


Lo que viene

Aún no existe una resolución definitiva:

  • No se autoriza el ingreso al territorio turco
  • ONG reclaman desembarco urgente e intervención internacional
  • El buque podría intentar regresar a Uruguay o buscar un tercer país
  • Se estudian implicancias legales y contractuales

Mientras tanto, cada día cuenta, tanto por el riesgo de pérdidas económicas millonarias, como por el continuo deterioro del bienestar animal, tema que ya supera fronteras y llega al centro de la agenda pública global.

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