El proyecto contempla una inversión de USD 300 millones y posiciona a Argentina en la vanguardia del mercado de combustibles sostenibles para aviación

Redacción GlobalPorts

YPF anunció una ambiciosa alianza con una empresa estadounidense —cuya identidad aún no fue formalmente revelada— para reconvertir la histórica refinería de San Lorenzo, ubicada en la provincia de Santa Fe, en una moderna planta de producción de combustible sostenible para aviación (SAF, por sus siglas en inglés).

La iniciativa, que requerirá una inversión inicial estimada en 300 millones de dólares, tiene como objetivo abastecer exclusivamente el mercado internacional, sin intervenir en el mercado doméstico de biocombustibles.

El acuerdo, que se formalizará en los próximos días a través de un Memorando de Entendimiento (MoU), contempla una participación accionaria del 50% para cada parte, aunque la operación y supervisión técnica del proyecto quedará a cargo del socio norteamericano, que cuenta con experiencia internacional en la producción de energías renovables.

Según trascendió, se creará una unidad de negocio específica denominada YPF Bio, que canalizará esta iniciativa con una visión estratégica: insertar a la Argentina en un mercado global en plena expansión, marcado por las exigencias ambientales y los compromisos de descarbonización del transporte aéreo.

Combustible del futuro

El SAF es un tipo de biocombustible capaz de reducir entre un 50% y un 60% las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al transporte aéreo, sin requerir cambios en las turbinas ni en la infraestructura aeroportuaria.

Aerolíneas y gobiernos de Europa y Estados Unidos han comenzado a establecer cuotas obligatorias de SAF, lo que ha acelerado la carrera global por aumentar su oferta.

Argentina, que ya cuenta con una industria de biocombustibles desarrollada, se encuentra ante una oportunidad inédita: aprovechar su base agrícola, su capacidad industrial instalada y su tradición en la producción energética para posicionarse como proveedor de soluciones sostenibles.

La reconversión de la planta de San Lorenzo —inactiva desde hace años— permitiría no solo sumar valor agregado a materias primas locales, sino también revitalizar el cordón industrial santafesino, históricamente vinculado al complejo agroexportador y energético del país.

Un proyecto alineado con la transición energética global

Este desarrollo se inscribe en la estrategia de descarbonización que muchas empresas del sector energético están adoptando para adecuarse a las nuevas demandas regulatorias y sociales. En este contexto, YPF busca diversificar su portafolio y sentar las bases de una transformación productiva que la proyecte más allá de los hidrocarburos tradicionales.

Además, al destinar el 100% de la producción al exterior, el proyecto evita modificar el marco legal argentino de biocombustibles, lo que facilita su implementación sin fricciones normativas.

En declaraciones recientes, voceros vinculados al proyecto destacaron que “el objetivo es que Argentina pueda integrarse activamente al nuevo mapa energético mundial, exportando productos con alto valor agregado y bajo impacto ambiental”.

Apoyo institucional

El avance del proyecto también fue acompañado a nivel legislativo: en marzo de este año, la Legislatura de Santa Fe aprobó una iniciativa que respalda institucionalmente la reconversión de la planta. Esto implica no solo un gesto político de acompañamiento, sino también la voluntad de facilitar las condiciones regulatorias y logísticas necesarias para su desarrollo.

La firma del MoU entre las partes está prevista para las próximas semanas. Luego se iniciará la etapa de diseño técnico, evaluación económica y adaptación de la infraestructura, con miras a poner en marcha la producción en el mediano plazo. Aunque no se ha confirmado una fecha de inicio de obras, se estima que el cronograma será definido una vez firmado el acuerdo.

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