Con costos competitivos, creciente demanda global y múltiples proyectos en marcha, el país se perfila como líder regional en el «oro blanco»
Redacción GobalPorts
Argentina está atravesando un momento bisagra en la industria del litio. Según proyecciones oficiales de la Secretaría de Minería, las exportaciones de este recurso clave podrían superar los USD 11.300 millones anuales hacia 2032, consolidando al país como uno de los principales proveedores globales en la próxima década.
Este crecimiento exponencial —más de 17 veces respecto a los USD 645 millones exportados en 2024— se sustenta en una combinación estratégica de factores: abundancia de recursos, costos operativos ultra competitivos, fuerte demanda internacional e incentivos a la inversión.
Un recurso estratégico con ventajas competitivas únicas
Argentina forma parte del llamado “Triángulo del Litio” junto a Chile y Bolivia, y concentra aproximadamente el 20 % de los recursos mundiales. Pero lo que destaca al país frente a sus competidores es el costo de producción: entre USD 5.000 y 5.800 por tonelada de carbonato de litio equivalente (LCE), frente a los USD 15.000 de Chile. Esto abre enormes márgenes de rentabilidad y atrae inversiones internacionales.
Además, el nuevo Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ofrece beneficios fiscales y aduaneros que apuntalan la competitividad del sector, en un contexto de alta volatilidad financiera.
Un salto productivo sin precedentes
En la actualidad, Argentina cuenta con 6 proyectos de litio en producción, ubicados principalmente en Salta, Jujuy y Catamarca, y otros 15 en etapas avanzadas de desarrollo. Entre ellos se destacan iniciativas como Rincón, un proyecto en Salta con tecnología de extracción directa (DLE) y una inversión prevista de USD 2.744 millones.
Estos desarrollos permitirían a Argentina pasar del quinto lugar actual en el ranking mundial de productores al segundo puesto hacia 2035, solo por detrás de Australia.
Alta demanda global y oportunidades logísticas
La revolución de la movilidad eléctrica impulsa la demanda global de litio: se espera que el mercado de vehículos eléctricos supere los 48 millones de unidades vendidas para 2035, triplicando las cifras de 2024. Esto impulsará una demanda de 3,3 millones de toneladas de LCE, lo que convierte al litio argentino en un recurso estratégico de primer orden.
Para los especialistas en logística y transporte, este boom representa una oportunidad clave: el crecimiento de las exportaciones exigirá mejoras en los corredores viales y ferroviarios, ampliación de infraestructura portuaria y desarrollo de centros de transferencia multimodal, en especial en el norte del país y los puertos de la región centro.
Inversores atentos y mercado en expansión
El destino principal de las exportaciones argentinas de litio en 2024 fue China (casi 70 %), seguido por Estados Unidosy países europeos. Las inversiones acumuladas podrían superar los USD 7.900 millones hacia 2030, según estimaciones sectoriales.
En un escenario internacional donde la seguridad de abastecimiento es prioridad, Argentina ofrece recursos probados, reglas de juego claras y rentabilidad asegurada, condiciones que colocan al país en la mira de los principales jugadores globales del sector energético y tecnológico.
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