Redacción Globalports
La escena no pasa desapercibida: el cauce del Paraná recibe una nueva infraestructura portuaria en una de sus márgenes más olvidadas. Santa Elena, la ciudad entrerriana con historia de frigorífico y pesca, se suma al mapa agroexportador argentino con la flamante terminal portuaria de Louis Dreyfus Company (LDC), uno de los gigantes del comercio de commodities a nivel global.
La inauguración de esta nueva planta de acopio y embarque no solo marca un logro para la ciudad, sino también para la estrategia logística de la empresa. Con una inversión millonaria y un predio de 54 hectáreas, LDC abre un nuevo capítulo para su cadena de originación de granos y oleaginosas en el país. “Invertimos acá porque vemos el potencial de esta región y queremos estar más cerca del productor”, señalaron desde la compañía durante el acto de apertura.


Del campo al río, y del río al mundo
El complejo inaugurado cuenta con planta de acopio, sistemas de acondicionamiento, oficinas comerciales y, sobre todo, un muelle operativo sobre el Paraná que permitirá cargar barcazas durante todo el año. Según informaron, la terminal podrá movilizar hasta 500.000 toneladas anuales hacia 2026, convirtiéndose en uno de los mayores nodos logísticos de Entre Ríos.
La ubicación no es casual. Santa Elena está estratégicamente situada para recolectar la producción agrícola del norte entrerriano, el sur de Corrientes y parte de Santa Fe. La terminal permitirá reducir costos logísticos, evitar saturación en rutas y aprovechar el transporte fluvial como salida directa a los puertos del Gran Rosario y al mundo.
“Estamos convencidos de que el futuro de la logística agrícola en Argentina está en el desarrollo federal de infraestructuras como esta”, destacaron los ejecutivos de LDC, al tiempo que el gobernador Rogelio Frigerio celebró la apuesta privada por una provincia que “quiere volver a mirar el río como oportunidad”.


Una apuesta más amplia: inversiones en red
La terminal de Santa Elena es parte de un paquete más amplio de inversiones estratégicas de LDC en Argentina. En paralelo, la compañía está ampliando su centro de acopio en Campo Largo, Chaco, pasando de 3.000 a 13.000 toneladas de capacidad, conectado por ferrocarril al Belgrano Cargas. También inauguraron un nuevo punto de acopio en Quimilí, Santiago del Estero, y anunciaron otro proyecto logístico en General Paz, Córdoba, que entraría en operación en 2026.
Estas inversiones revelan un cambio de paradigma: LDC está desplegando una red de infraestructura que acorta distancias entre el campo y el puerto, priorizando el desarrollo de centros de acopio y conectividad multimodal para asegurar la eficiencia y trazabilidad de sus operaciones.
En Santa Elena ya funciona una oficina comercial con atención a productores, mientras que el movimiento portuario comienza a visibilizarse en el paisaje. La instalación generará empleo directo e indirecto, impulsará obras complementarias y devuelve a la ciudad una dinámica que parecía perdida desde el cierre de su frigorífico en los años noventa.

“No es solo un puerto: es la posibilidad de integrarnos a una red global de comercio, pero desde nuestra identidad productiva”, comentó uno de los productores locales presentes en la inauguración.
La apertura de la terminal en Santa Elena refuerza una tendencia que crece silenciosamente: el resurgimiento del transporte fluvial como vía estratégica para el comercio argentino. En un contexto de congestión vial, presión sobre la infraestructura terrestre y búsqueda de mayor competitividad, el río se convierte en aliado clave. Y LDC lo sabe.
Desde Santa Elena, una ciudad que vuelve a mirar el Paraná con esperanza, la logística del futuro empieza a navegar.







