Canal de Panamá: El monto récord se pagó por apenas un cupo de tránsito, no por el buque ni su carga. La cifra duplica en cuatro meses el techo anterior y expone cuánto vale hoy no esperar en la fila del Pacífico.

GlobalPorts | Economía y Comercio Exterior

El G. Spirit, un buque gasero de bandera panameña operado por SK Shipping, cruzó el 1 de septiembre la esclusa de Agua Clara después de que su armadora, la surcoreana SK Gas, pagara 5,3 millones de dólares por el cupo de tránsito. Es la cifra más alta jamás abonada en una subasta del Canal de Panamá, según confirmó la administradora designada de la vía, Ilya Espino de Marotta, ante una consulta de la agencia AFP.

El buque, con capacidad para 54.502 toneladas de peso muerto, llevaba 14 días esperando cuando decidió ir a subasta en lugar de aguardar un turno regular.

La cifra no es un capricho aislado: es la tercera vez en pocos meses que el precio de un cupo pulveriza el récord anterior. En abril, en plena escalada del conflicto en el estrecho de Ormuz, un buque petrolero había llegado a pagar hasta 4 millones de dólares por cruzar con urgencia. A comienzos de agosto, otro buque de SK Shipping —el G. Arete, también gasero de GLP— estableció un nuevo techo de 4,6 millones. Tres semanas después, el G. Spirit lo superó por casi 700.000 dólares más.

¿Por qué una naviera paga diez veces la tarifa habitual por un cupo?

El Canal funciona con dos sistemas paralelos. Nueve de cada diez tránsitos se programan con reserva anticipada y pagan el peaje regular. El resto —cupos que quedan libres o que se liberan por alguna contingencia de último momento— se subasta entre los buques que llegan sin turno asignado. Esa tarifa de subasta es un adicional que se suma al peaje, no un reemplazo: la naviera paga primero por el derecho a competir por el cupo y después el costo del cruce en sí.

El valor de ese derecho se disparó porque la ecuación oferta-demanda se rompió. La Autoridad del Canal de Panamá redujo la cantidad de esclusajes disponibles a partir de septiembre por el retroceso de las lluvias en la cuenca de los lagos Gatún y Alhajuela, que alimentan el sistema de esclusas con agua dulce en lugar de bombeo desde el mar. A eso se suma un salto en la proporción de buques que llegan sin reserva: pasó de un 10% habitual a entre un 20% y un 25%, según datos de la propia autoridad canalera. El resultado son esperas de hasta 11 días para quien no aseguró un turno con anticipación.

Espino de Marotta, que asumirá formalmente la administración del Canal el 7 de septiembre, definió el fenómeno con una frase breve: «Es la mayor cantidad» pagada por transitar por el canal, dijo, aunque evitó identificar públicamente a la naviera o al buque involucrados —el dato salió a la luz primero por una publicación de Bloomberg basada en fuentes confidenciales del mercado.

Menos agua, más gas

La escasez de cupos golpea de manera despareja según el tipo de carga. Desde el 25 de agosto rige una regla que da prioridad a los buques metaneros (GNL) sobre los cupos que se cancelan o quedan disponibles de urgencia, y a los gaseros de GLP como el G. Spirit en segundo lugar. Esa jerarquía no es casual: la demanda de transporte urgente de gas licuado entre el Golfo de México y Asia creció después de que el conflicto entre Irán y Estados Unidos alterara las rutas comerciales habituales, en particular las que atraviesan el estrecho de Ormuz.

Para dimensionar el salto, la propia autoridad canalera difundió que el precio promedio de una subasta entre octubre de 2025 y febrero de 2026 rondaba los 55.000 dólares. Los 5,3 millones pagados por SK Gas representan casi cien veces ese promedio.

Un cuello de botella que no da señales de aflojar

El exadministrador del Canal, Jorge Quijano, advirtió que la tendencia podría profundizarse: según su estimación, más de 120 buques esperaban turno para cruzar al momento de conocerse la subasta del G. Spirit, y una porción de ellos tampoco cuenta con reserva.

Mientras el fenómeno de El Niño siga recortando el caudal disponible para las esclusas —la autoridad ya bajó la cantidad de esclusajes diarios en el sistema Neopanamax a nueve por día desde el 4 de septiembre—, el mercado de subastas seguirá siendo, para las navieras con carga urgente, más barato que perder semanas de tránsito varado en el Pacífico.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]