La soja argentina volvió a mostrar un dato relevante en el tablero internacional: el país se posiciona hoy como el origen más competitivo para la posición mayo 2026, con valores FOB en torno a US$ 410 por tonelada

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El dato surge del último Flash de mercados elaborado por Globaltecnos junto con el Área de Economía de CREA, que marca una ventaja de precio frente a Brasil y al Golfo de Estados Unidos. 

Según ese relevamiento, la brecha actual es de aproximadamente US$ 8 por tonelada respecto de Brasil y de US$ 44 frente al Golfo estadounidense, una diferencia que le permite a la oferta argentina sostener una posición atractiva en un contexto de fuerte presión de mercadería sudamericana. 

Un FOB más bajo no resuelve toda la competitividad

La mejora relativa del FOB argentino, sin embargo, no agota la discusión. El mismo informe de CREA advierte que la ventaja de precio se ve limitada por el costo logístico, en particular por el valor del flete marítimo hacia China. Hoy, ese traslado desde Argentina se ubica en US$ 54,6 por tonelada, el nivel más alto entre los principales orígenes exportadores. 

Ese costo supera en torno a 10% al de Estados Unidos y en alrededor de 6% al de Brasil, lo que recorta parte de la ventaja conseguida en el FOB y obliga a ajustar el valor final en destino. En otras palabras, la soja argentina puede mostrarse más competitiva en el punto de salida, pero pierde parte de ese diferencial cuando se incorpora el costo total de colocar la mercadería en el mercado comprador. 

La presión sobre los precios locales

Ese desfasaje entre competitividad FOB y costo total de exportación también repercute en el mercado interno. CREA señala que este mayor costo logístico termina presionando los precios locales, porque reduce la capacidad de trasladar plenamente la mejora externa al valor doméstico de la oleaginosa. 

A esa dinámica se suman factores internos. Un análisis publicado por Infocampo indicó en febrero que la soja nueva, posición mayo, rondaba los US$ 317 por tonelada en el mercado local de futuros A3, mientras que el FOB se ubicaba en torno a US$ 415. Ese trabajo atribuyó parte de la mejora interanual en el valor esperado por el productor a la reducción de los derechos de exportación, aunque remarcó que el esquema impositivo todavía sigue condicionando la competitividad del complejo sojero argentino. 

Competir en un mercado con oferta abundante

El contexto internacional tampoco ofrece demasiado margen para lecturas lineales. Brasil continúa presionando con una oferta muy fuerte, mientras el mercado global sigue atento a la demanda china y al procesamiento interno en Estados Unidos. El informe de CREA remarca que Brasil proyecta exportaciones de soja muy elevadas en marzo, consolidando su rol como principal proveedor del mercado chino, mientras que en Estados Unidos el crushing sostiene la demanda interna y modera parte de la presión bajista. 

Al mismo tiempo, la Bolsa de Cereales de Córdoba señaló en su informe de marzo que la producción conjunta sudamericana 2025/26 alcanzaría un volumen récord cercano a 244,3 millones de toneladas, lo que confirma que la competencia regional seguirá siendo intensa. Además, la entidad advirtió que una mejora en los precios internacionales no necesariamente se traduce en igual proporción al mercado local, sobre todo ante el ingreso de la nueva cosecha y la relación con los valores FAS teóricos. 

Soja argentina: Una señal positiva, pero con límites estructurales

El dato del FOB argentino competitivo es, sin dudas, una señal favorable para el complejo sojero. Muestra que la oferta local puede ganar espacio relativo frente a sus principales competidores en un momento de alta sensibilidad comercial. Pero también expone una restricción persistente: la competitividad exportadora no depende solo del precio de salida.

En la práctica, el resultado final se define por una ecuación más amplia, en la que pesan la logística, los costos de transporte, la estructura tributaria y la capacidad de sostener márgenes en un mercado global cada vez más exigente. Hoy, la soja argentina logra mostrarse agresiva en FOB, pero todavía carga con desventajas que opacan parte de esa mejora.

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