La vigilancia tecnológica sobre la milla 201 vuelve a demostrar su rol clave en la defensa de los recursos marinos argentinos.
Por GlobalPorts
La Prefectura Naval Argentina informó este lunes la detección de un buque pesquero extranjero operando dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), en un episodio que representa una nueva alerta sobre la incidencia de embarcaciones foráneas en áreas de soberanía y el desafío de proteger los recursos biológicos frente a la presión de flotas extranjeras.
Se trata del pesquero Bao Feng, de bandera de Vanuatu, registrado navegando el pasado 10 de enero por la tarde en aguas jurisdiccionales del Mar Argentino. Según las autoridades, el buque permaneció en la ZEEA por aproximadamente una hora y media, moviéndose a velocidades inferiores a 4 nudos, un patrón cinético que la normativa pesquera interpreta como compatible con maniobras de pesca por arrastre sin autorización.
La detección fue posible gracias al Sistema Guardacostas, una plataforma tecnológica que integra vigilancia satelital, radar y sistemas de identificación automática (AIS) para monitorear en tiempo real los movimientos en el mar argentino. El sistema es operado por la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de Prefectura, bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional, y constituye una herramienta estratégica para la defensa de la jurisdicción marítima y los recursos naturales.
De acuerdo con la ley N° 24.922 – Régimen Federal de Pesca, la presencia de embarcaciones extranjeras realizando actividades pesqueras no autorizadas dentro de la ZEEA constituye una presunta infracción, lo que motivó el inicio de las actuaciones administrativas correspondientes por parte de las autoridades.
Este episodio se suma a una serie de detecciones de embarcaciones extranjeras cerca de la milla 201 —el límite exterior de la ZEEA— que en los últimos años han tensionado la capacidad de fiscalización y gestión de los recursos marinos argentinos. En varios casos, buques con banderas de conveniencia han sido objeto de vigilancia reforzada por parte de la Prefectura, lo que demuestra la complejidad operativa y jurídica que enfrentan las autoridades locales frente a prácticas de pesca irregular.
La defensa efectiva de la ZEEA no solo exige la aplicación de tecnologías avanzadas como Guardacostas, sino también una coordinación institucional ampliada con organismos pesqueros, aduaneros y diplomáticos, para asegurar que la explotación de los recursos marinos respete la ley y contribuya a la sostenibilidad del sector.








