La región del Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán vuelve a ser escenario de máxima tensión internacional. La escalada del conflicto entre Irán e Israel ha encendido las alarmas de las principales autoridades marítimas del mundo, que han comenzado a emitir advertencias formales a sus flotas ante los crecientes riesgos para la navegación comercial. El mar, una vez más, se convierte en terreno de disputa geopolítica.
Por Violeta García, GlobalPorts
La alerta más reciente fue emitida por Panamá, a través del Aviso Marítimo MMN-04/2025, donde su Dirección General de Marina Mercante (DGMM) advirtió que las embarcaciones que naveguen cerca de Irán, Israel, el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán y el Estrecho de Ormuz enfrentan riesgos elevados. Pero Panamá no está sola: países como Grecia, Reino Unido, Turquía y Estados Unidos, así como organismos multilaterales y consultoras privadas, han emitido también advertencias específicas.
Las tensiones se incrementaron tras una serie de ataques a instalaciones nucleares iraníes que fueron atribuidos a Israel, con apoyo logístico de Estados Unidos. La respuesta iraní no se hizo esperar: misiles sobre objetivos israelíes, amenazas de cerrar el Estrecho de Ormuz —una vía estratégica por la que transita cerca del 20 % del petróleo que se comercia en el mundo— y advertencias explícitas de represalias contra buques vinculados a Israel, Estados Unidos y sus aliados.
En este contexto, la principal recomendación para las navieras es trazar rutas alternativas por el Mar Arábigo, reducir su exposición a las aguas más comprometidas, mantener los AIS (Sistemas de Identificación Automática) activos, y coordinar con las fuerzas internacionales desplegadas en la zona.
La situación se ha vuelto particularmente volátil en el Estrecho de Ormuz, donde ya se reportan interferencias electrónicas, intentos de abordaje e incluso circulación de drones armados. Las consultoras especializadas en seguridad marítima advierten que buques mercantes podrían ser blanco de represalias o daños colaterales.
Alerta internacional
En este clima, el Reino Unido, a través de su agencia UKMTO (UK Maritime Trade Operations), recomendó a los capitanes aumentar la vigilancia, reportar incidentes y aplicar medidas de seguridad reforzadas, especialmente si operan bajo banderas o con propietarios vinculados a Israel, Estados Unidos o empresas europeas.
Desde Grecia, el Ministerio de Transporte fue más directo: pidió a los armadores evitar en lo posible las aguas territoriales iraníes y reconsiderar el tránsito por el Estrecho de Ormuz, sugiriendo rutas alternativas más seguras.
Estados Unidos, por su parte, a través del Joint Maritime Information Center (JMIC), alertó a su marina mercante y a buques asociados sobre el “alto riesgo” de operar en la zona, recomendando seguir las pautas del código internacional ISPS y mantener contacto con las fuerzas multinacionales desplegadas en el Golfo.
Incluso la Organización Marítima Internacional (OMI) fue escenario de una fuerte discusión el pasado 18 de junio, cuando Irán e Israel se acusaron mutuamente de poner en riesgo la seguridad en las rutas comerciales del Golfo. La recomendación generalizada en la reunión fue que las embarcaciones civiles eviten las aguas iraníes hasta nuevo aviso.
Turquía, otro actor clave en la región, activó el Nivel 3 del código ISPS para buques de bandera turca que naveguen cerca de Irán, mientras crece el temor de que una mala interpretación, un error de radar o un sistema de navegación interferido pueda desatar un incidente de consecuencias impredecibles.
La navegación en la región presenta múltiples amenazas: ataques con drones, misiles antibuque, interferencias satelitales, colocación de minas, sabotajes por actores no estatales, o simplemente errores de identificación en un contexto de alta militarización. Las aseguradoras ya comenzaron a revisar sus pólizas para buques que ingresen a la zona, lo que anticipa un encarecimiento de los costos logísticos a nivel global.
Además, los rebeldes hutíes en Yemen —apoyados por Irán— han intensificado los ataques a buques comerciales en el Mar Rojo y el Golfo de Adén, lo que agrava aún más la presión sobre las rutas marítimas entre Asia, Europa y América.
Alertas vigentes emitidas hasta el 22 de junio de 2025:
- Panamá: Aviso MMN-04/2025 – Riesgo elevado en todo el corredor Irán–Israel–Ormuz.
- Grecia: Recomendación de evitar aguas iraníes y Estrecho de Ormuz.
- Reino Unido (UKMTO): Precauciones especiales para buques con vínculos occidentales.
- Estados Unidos (JMIC): Nivel de amenaza elevado; se recomienda vigilancia activa.
- Turquía: Nivel 3 del Código ISPS para buques en aguas cercanas a Irán.
- IMO (ONU): Advertencia general para buques civiles tras sesión del 18/06.
- Dryad Global, Ambrey, Crisis24: Riesgo extremo de daños colaterales y ciberinterferencias.
Las principales potencias marítimas del mundo están en alerta. La tensión entre Irán e Israel ha transformado al Golfo Pérsico en una zona de navegación de alto riesgo, con consecuencias que podrían extenderse a todo el comercio internacional. La seguridad de los buques —y la estabilidad de las rutas energéticas del planeta— está hoy en el centro de la geopolítica global.






