Redacción GlobalPorts
En el corazón del Puerto de Montevideo, un coloso del transporte marítimo internacional sigue inmóvil. Se trata del Ever Feat, un buque portacontenedores de la naviera taiwanesa Evergreen, que permanece atracado desde el 29 de julio, luego de un serio incidente ocurrido en alta mar frente a la costa de Río Grande, Brasil.
El buque, que se dirigía al sur del continente con una carga comercial significativa, fue sorprendido por una tormenta intensa que azotó la región. El fuerte oleaje provocó el colapso de entre 30 y 40 contenedores en cubierta. Algunos quedaron aplastados, otros torcidos, y varios colgando de forma peligrosa sobre el borde del casco, generando alarma tanto a bordo como en tierra. Aunque no se registraron heridos ni daños estructurales en el casco del buque, el impacto visual fue contundente y dejó en evidencia la fragilidad logística frente a fenómenos meteorológicos extremos.


Tras arribar a Montevideo, las autoridades portuarias uruguayas actuaron rápidamente. Se dispuso una zona de exclusiónalrededor de los muelles 3, 4 y 5, donde quedó amarrado el buque. La medida se aplicó tanto en tierra como en agua, con el objetivo de prevenir cualquier incidente mayor mientras se analizaban los daños y se organizaba la descarga de los contenedores comprometidos.
Un equipo multidisciplinario fue convocado para llevar adelante el operativo: la Prefectura Nacional Naval, la Administración Nacional de Puertos (ANP), la Dirección Nacional de Medio Ambiente, bomberos, personal de Montecon y especialistas en logística marítima comenzaron a trabajar en conjunto. El foco: garantizar la seguridad operativa, minimizar riesgos y preservar el entorno portuario ante posibles derrames o colapsos adicionales.
Mientras tanto, las bodegas no afectadas del buque continúan siendo operadas con normalidad. Montecon está a cargo de las maniobras de carga y descarga en esas áreas, manteniendo en funcionamiento parcial al Ever Feat dentro del puerto.
La empresa Evergreen aún no ha emitido un parte oficial con detalles sobre el contenido de los contenedores dañados, aunque fuentes portuarias indicaron que no hay indicios de mercancías peligrosas involucradas. Tampoco se ha confirmado si alguno de los módulos cayó efectivamente al mar, aunque se considera poco probable.
Se espera que las tareas de descarga segura de los contenedores colapsados demanden al menos una semana más, dependiendo de las condiciones climáticas y de la complejidad técnica para movilizarlos sin provocar daños adicionales. Solo una vez finalizado ese proceso, el buque podrá retomar su itinerario.
El incidente del Ever Feat pone de relieve no solo la creciente vulnerabilidad del comercio marítimo ante eventos climáticos extremos, sino también la importancia de contar con protocolos interinstitucionales de respuesta rápida, algo que Uruguay está demostrando en esta operación.
En el silencio tenso del puerto, el gigante verde de Evergreen espera paciente, mientras grúas, ingenieros y autoridades trabajan sin descanso para devolverlo al mar con su carga –y su seguridad– restablecidas.







