Logística: el 83 % de las empresas prevé invertir en 2026, pero sólo el 54 % planea sumar empleados, según encuesta del Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG)
Redacción GlobalPorts
En el marco del reciente XXXII Encuentro de ARLOG, llevado a cabo el 6 de noviembre pasado en el Centro de Capacitación Profesional para el Transporte “Rogelio Cavalieri Iribarne” de Escobar (Provincia de Buenos Aires), se presentó una encuesta que revela un panorama dual para el sector logístico argentino: por un lado, la mayoría de las compañías se prepara para invertir; por el otro, muchas lo harán sin incorporar personal en forma proporcional.
El relevamiento – realizado a más de 500 profesionales del sector– indica que el 83 % de las empresas anticipa realizar inversiones en 2026. De ese universo, el 79 % proyecta destinar recursos a tecnología: almacenamiento, robotización, automatización, desarrollos de inteligencia artificial y sistemas de seguridad. Además, el 70 % espera ampliar la capacidad de sus almacenes, mientras que el 53 % tiene previsto invertir en unidades de transporte de carga – camiones, utilitarios, tractores y bitrenes.
La mirada hacia 2026 muestra optimismo moderado: el 64 % de los encuestados cree que la economía mejorará. Sin embargo, el 42 % considera que será un año de “eficiencia forzada” y el 17 % lo define como de “supervivencia”; apenas el 35 % cree que se abrirán oportunidades reales. Los factores que generan preocupación son constantes: más del 40 % menciona el aumento de los costos operativos, laborales y de transporte; la baja rentabilidad del sector; y la dificultad para mantener la competitividad.
Y mientras la inversión está en la agenda, la expansión de equipos humanos no tanto: sólo el 54 % de las empresas planea incrementar su planta de empleados, y de estas, la gran mayoría prevé hacerlo en menos de un 10%. En cuanto a infraestructura, el 90 % de los participantes manifestó que la vial es la asignatura pendiente principal del sector.
“Los resultados de la encuesta dejaron un mensaje claro: el sector logístico argentino encara el 2026 con realismo, pero también con una fuerte dosis de optimismo”, señaló Alejandro Iglesias, miembro de la Comisión Directiva de ARLOG.
Durante la jornada, también los directores del Banco Central de la República Argentina, Juan Curutchet y Nicolás Ferro, analizaron el contexto económico post-elecciones. Curutchet expresó: “Estos dos años fueron de ordenamiento. Pagamos cuentas pasadas. Por eso, las alegrías no se ven de inmediato. Pero la inflación a la baja y el retorno de cierta previsibilidad son logros concretos”. Agregó que “en los próximos meses el foco estará puesto en consolidar el orden macroeconómico, fortalecer el crédito y estabilizar las expectativas”.
Ferro, por su parte, afirmó que luego de los comicios “la curva de tasas comenzó a normalizarse” y estimó un crecimiento del crédito privado entre el 20 y el 30 % en los próximos meses, acompañado de nuevas flexibilizaciones de encajes bancarios. “Es cierto que los argentinos aún no confiamos del todo en el peso. Pero estamos construyendo las condiciones para que vuelva la confianza”, completó.
En el ámbito de la infraestructura logística, la economista y académica Diana Mondino destacó la importancia de la vía fluvial: “La hidrovía Paraguay–Paraná es clave para reducir costos logísticos y potenciar el comercio exterior. Argentina posee una red ferroviaria y fluvial con un potencial único en América Latina, pero requiere planificación y continuidad. Si no actuamos rápido y con inteligencia, otros países de la región van a aprovechar antes las rutas, los puertos y las inversiones que nosotros mismos podríamos haber liderado”.
En su análisis de la red vial nacional, Cristian Sanz (presidente de Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, FADEEAC) no anduvo con eufemismos: “La mayoría de las rutas se encuentra en estado regular o malo”, dijo. Su diagnóstico se apoya en un relevamiento del Departamento de Infraestructura Vial de la federación, que evaluó 22.700 km de más de 30 rutas nacionales y provinciales que concentran el 80 % del tráfico del país. El estudio –que incluyó más de 250 horas de filmación y 51.500 fotos georreferenciadas– detectó deterioros en carpetas asfálticas, banquinas, señalización y obras viales inconclusas o mal señalizadas. Sanz subrayó que “provocan maniobras forzadas para esquivar baches, lo que causa colisiones, daños mecánicos y paradas, y reducciones drásticas de velocidad, induciendo a sobrepasos”.
Por su parte, Sergio Ruppel, presidente de la Fundación para la Profesionalización en el Transporte (FPT), resaltó que la infraestructura en mal estado impacta no sólo en lo operativo sino en lo ambiental y económico: reduce la vida útil de neumáticos y equipos, aumenta el consumo de combustible y genera sobrecostos operativos estimados entre 3,2 y 7,8 %, según el grado de deterioro de la ruta.
En el ámbito portuario, Francisco Morandini, director comercial de TRP, anticipó que por primera vez en más de dos décadas la Argentina superará los 2,3 millones de TEUs movilizados, impulsados por mayor servicios navieros y la simplificación de trámites. Pero advirtió que “el país sigue muy por debajo del puerto de Santos, en Brasil, que concentra más de 30 servicios semanales frente a los 17 locales”. Morandini puso el foco en profundizar la hidrovía, mejorar los accesos ferroviarios y reducir tiempos de espera y de documentación. Una oportunidad inmediata: “Todos los años embarcamos unos 300.000 contenedores vacíos”, explicó. Invertir esa subutilización de recursos y fortalecer la coordinación entre sectores será clave para aprovechar los proyectos de inversión y mejorar la competitividad del país.
Durante el encuentro también se presentaron casos de éxito. Pablo Lucca (gerente general de SSI Schäfer para el Sur de América Latina) expuso sobre la automatización de almacenes de Nini Mayorista. En tanto, Luis Olivos (jefe de Ingeniería de DH Systems) y Juan Manuel Furones (gerente de Compras y Logística de Häfele) hablaron sobre almacenes verticales automáticos que aprovechan el espacio en altura y la automatización. En el módulo dedicado a la gestión del talento, Rodolfo Quinto Rivarola (director del área de Comportamiento Humano del IAE Business School) advirtió que para las nuevas generaciones “la salud mental es clave, la IA los entusiasma y los amenaza, y el trabajo se elige y se cambia”. Y subrayó que “es necesario cambiar el obsoleto estilo de conducción por dominancia para dar lugar al liderazgo adaptativo con espacio para el diálogo”.
La apertura y el cierre de la jornada estuvieron a cargo de Fabián Yannone, presidente de ARLOG, y Gabriel Viniztky, presidente del encuentro. Yannone explicó que el lema elegido para la jornada, “Tiempos modernos”, no fue casual: “Vivimos un momento de evolución y adaptación, que el tiempo reconocerá como un punto de inflexión en la historia de la humanidad”. Viniztky, por su parte, llamó a pensar la logística más allá del movimiento de productos: “Sin logística no hay absolutamente nada. La logística es el puente entre la promesa y la realidad”. El sector se volcó sobre el futuro con inversiones y tecnología como bandera. Pero al mismo tiempo admitió que sin trabajadores adicionales, sin infraestructura vial adecuada y sin una coordinación eficiente, ese futuro será más lento de lo deseado.







