La Cámara de Diputados del Chaco sancionó una reforma portuaria que habilita inversión privada en Barranqueras y Las Palmas. La norma modifica el artículo 10 de la Ley 1115-T y obtuvo 28 votos afirmativos. Llega en un momento en que el Gobierno nacional impulsa la desregulación del cabotaje fluvial, lo que convierte a ambas terminales en piezas clave de la logística del norte argentino.
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El despacho unificado surgió de proyectos del oficialismo y la oposición. La negociación incorporó planteos sobre inversión privada, participación público-privada y protección de los trabajadores portuarios.
La ley establece que las administraciones portuarias podrán operar los puertos directamente o concesionar su explotación al sector privado mediante licitación pública. De acuerdo con fuentes oficiales, eso garantiza transparencia e igualdad de oportunidades. El texto también incorpora las figuras de iniciativa privada y participación público-privada, que hasta ahora carecían de respaldo legal claro en la normativa provincial.
La reforma llega en sintonía con la desregulación nacional
Desde el oficialismo chaqueño señalaron que existen expectativas concretas de inversiones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), tanto para Barranqueras como para el sistema ferroviario del Belgrano Cargas.
A eso se suma el impulso del ministro Federico Sturzenegger. El funcionario aseguró que, si se libera la navegación interior, toda la producción del norte podría salir por Barranqueras, terminal a la que definió como la futura «segunda Rosario«.
La reforma nacional apunta a modificar el decreto-ley 19.492 de Cabotaje, que hoy reserva la navegación entre puertos argentinos para buques de bandera nacional con tripulación local. El Gobierno sostiene que esa restricción encarece el transporte fluvial y perjudica a las economías del norte y la Mesopotamia.
La iniciativa busca permitir que la producción del Chaco, Salta, Misiones y otras provincias salga directamente por vía fluvial, sin depender exclusivamente de los puertos del Gran Rosario.
Las limitaciones que el nuevo marco legal no resuelve
El entusiasmo tiene límites concretos. El potencial del puerto de Barranqueras se ve acotado por la falta de dragado del Riacho Barranqueras, que solo fue beneficiado en un tramo de siete kilómetros por los trabajos de la terminal de YPF. Sin profundizar ese canal de acceso, las posibilidades operativas de la terminal seguirán restringidas.
El caso de Las Palmas plantea otro desafío. Inaugurada en 2023 sobre el río Paraguay, la terminal opera hoy casi sin movimiento. Su reactivación depende de que los inversores encuentren condiciones de rentabilidad que justifiquen el desembarco.
El Puerto Barranqueras se ubica en el kilómetro 1.198 de la Hidrovía Paraná-Paraguay, a unos 350 kilómetros de Asunción por vía fluvial. Esa posición le da ventaja geográfica real. Pero transformarla en volumen de operaciones efectivo requiere obras, licitaciones y certeza jurídica que aún están por construirse.
Una señal concreta, con resultado todavía abierto
La norma establece condiciones más favorables para la inversión, el empleo y el desarrollo logístico regional. Para el oficialismo, el argumento es directo: «La provincia del Chaco puede convertirse en el centro logístico y portuario del norte argentino», afirmó Iván Gyoker, presidente del interbloque Chaco Puede.
Sin embargo, los resultados reales dependen de futuras licitaciones y del interés privado que genere el nuevo marco legal. Por ahora funciona más como señal política y económica que como transformación operativa inmediata.
La reforma portuaria chaqueña es un paso normativo necesario. Lo que viene —concesiones, dragado, articulación con la reforma nacional de cabotaje y el RIGI— determinará si Barranqueras y Las Palmas consolidan su rol estratégico en la hidrovía.







