La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) oficializó la habilitación del Puerto Quequén como puerto provincial, de uso público y destino comercial, a través de la Resolución 39/2026 publicada en el Boletín Oficial. La medida llega después de que el complejo bonaerense cerrara 2025 con 9.009.768 toneladas operadas, un récord histórico que representa el 7% de las exportaciones de granos del país.

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Un puerto con alta capacidad operativa

El volumen 2025 no fue un salto aislado. Puerto Quequén viene de sostener una curva ascendente impulsada en parte por la reconfiguración del comercio sojero global: la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China llevó a los molinos chinos a redirigir compras hacia el Río de la Plata, y el complejo bonaerense capturó una porción creciente de ese flujo.

Enero de 2026 confirmó la tendencia con 1.216.779 toneladas movilizadas, la mejor marca del puerto para un inicio de año.

Ese desempeño se apoya en una ventaja técnica que el puerto ya tiene resuelta. Quequén alcanzó hace años los 50 pies de calado en su canal de acceso, lo que lo convirtió en el puerto más profundo del país y le permite operar buques Panamax sin restricciones mayores. El Consorcio de Gestión tiene además asegurado el dragado de mantenimiento por los próximos siete años, un dato que despeja cualquier duda sobre la sostenibilidad técnica del crecimiento exportador en el corto y mediano plazo.

Qué cambia con la Resolución 39/2026

En ese contexto de volumen creciente, la ANPyN definió la situación jurídica del puerto. La habilitación otorgada tiene carácter provincial, de uso público y destino comercial, y alcanza al Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén junto con las seis terminales que integran su esquema operativo.

La medida se apoya en la Ley 24.093 de Actividades Portuarias y en el artículo 4° de la Ley 27.445, que permite tener por debidamente habilitados, de manera excepcional, a los puertos donde el Estado nacional o provincial ya administraba o explotaba instalaciones con anterioridad a la sanción de la 24.093, siempre que se acrediten condiciones de operatividad mediante declaración jurada.

En términos prácticos, la habilitación definitiva destraba el acceso a líneas de financiamiento específicas del Banco Provincia y del Fondo Fiduciario de Infraestructura Portuaria, un recurso adicional para sostener el plan de obras urbano-portuarias que el Consorcio viene ejecutando desde fines de 2025.

El próximo desafío: acompañar el crecimiento desde la logística terrestre

El salto exportador de Quequén también traslada el foco de gestión más allá del muelle. El propio Consorcio lo planteó en la última Mesa Redonda de la Fiesta Provincial del Trigo, en Tres Arroyos: las 9 millones de toneladas que salieron por el puerto en 2025 equivalen a unos 300.000 camiones por año circulando por las rutas del sudeste bonaerense.

Es un volumen de transporte terrestre que el propio sector ya identificó como tema de agenda, y que motivó el planteo de avanzar hacia un plan logístico regional que acompañe el crecimiento de la producción y las exportaciones.

La discusión conecta directamente con la habilitación recién oficializada: a medida que el puerto consolida su estatus institucional y gana previsibilidad para nuevas inversiones, la coordinación con la infraestructura vial del hinterland se vuelve la siguiente pieza a resolver para sostener el ritmo de crecimiento.

La actualización del esquema de concesiones

La habilitación definitiva da certeza jurídica al puerto como sistema y corre en paralelo a otro proceso institucional: la actualización del esquema de concesiones de sus terminales. La de Terminal Quequén S.A., una de las tres que integran el complejo, vio vencer su contrato original a fines de 2022 y opera desde entonces bajo prórrogas anuales, mientras se define el nuevo marco contractual.

Se trata de un proceso distinto del que resolvió la Resolución 39/2026, pero que forma parte de la misma agenda de actualización institucional que atraviesa al puerto en este 2026, en línea con el reordenamiento del sistema portuario nacional que impulsa la ANPyN.

Lo que hay que mirar de acá en adelante

La habilitación definitiva cierra una provisionalidad jurídica que se arrastraba desde hacía años y abre una vía de financiamiento adicional para un puerto que opera en niveles récord.

El próximo capítulo de Quequén se juega en dos frentes que ya están sobre la mesa: la coordinación logística con su hinterland, con 300.000 camiones anuales como nuevo parámetro de planificación, y la actualización del esquema de concesiones de sus terminales, que avanza en paralelo a la consolidación institucional del puerto.

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