El Gobierno de Río Negro avanza en un plan estratégico para modernizar los puertos de Río Negro vinculados a Vaca Muerta, San Antonio Este y Punta Colorada, y evalúa una concesión unificada de ambas terminales antes de que venza el contrato actual, a principios de 2028.
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La Secretaría de Energía provincial, de la que depende la Dirección de Puertos, trabaja en la reglamentación de la Ley de Puertos y define si la próxima licitación abarcará solo San Antonio Este (SAE) o el conjunto del sistema portuario, incluyendo Punta Colorada.
Una concesión unificada para los puertos de Río Negro
La definición llega en un momento clave: la concesión de SAE, vigente desde enero de 1998 por 30 años, vence en enero de 2028 y hoy está en manos de Patagonia Norte, un consorcio integrado por 24 empresas de los sectores frutícola, hortícola y minero.
El Ejecutivo provincial busca anticipar el proceso licitatorio para habilitar un período de transición que permita iniciar la modernización de la terminal antes del recambio de operador.
San Antonio Este, de puerto frutícola a terminal energética
SAE opera actualmente como puerto multipropósito con foco en la exportación frutihortícola de Río Negro, Neuquén, Mendoza, San Juan y el sur bonaerense, con un muelle de 200 metros lineales de atraque y 33 metros de calado. El plan oficial apunta a sostener esa actividad e incorporar, en paralelo, el ingreso de arenas de fractura, un insumo crítico para la estimulación hidráulica en la Cuenca Neuquina y hoy la alternativa logística más cercana para reducir los costos de transporte terrestre del sector.
Confini señaló que existen propuestas de inversores privados bajo análisis técnico para esa vía, aunque aclaró que decisiones como el esquema de transporte —tren, bitrenes o camiones convencionales— dependen del sector privado. La funcionaria fue directa sobre el cambio de escala que se viene: la provincia va a necesitar un puerto con otra dinámica, ligado a proyectos de GNL y exportación petrolera pensados a veinte años.
Punta Colorada, el nodo del VMOS y el GNL
En Punta Colorada, en Sierra Grande, el eje pasa por estructurar la infraestructura que demandan los grandes proyectos energéticos.
El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) conectará la producción no convencional neuquina con la costa atlántica rionegrina en ese punto, mientras Southern Energy avanza con un proyecto de GNL en Fuerte Argentino y YPF, junto con la italiana ENI, desarrolla otro en las inmediaciones.
El muelle mineralero existente, hoy vinculado a la operación de Minera Sierra Grande, tiene 300 metros lineales de atraque y 12,5 metros de calado, con capacidad para buques tipo Panamax.
Marco regulatorio y zona franca
La reglamentación de la Ley de Puertos será la herramienta jurídica que fije el nuevo modelo de concesiones y las pautas de inversión privada exigidas para adecuar ambas terminales a la operatoria de petróleo y gas.
Como complemento, la provincia proyecta una zona franca en las inmediaciones de Punta Colorada, pensada para atraer inversiones industriales de exportación y dar soporte a futuros desarrollos petroquímicos.
En ese esquema se inscribe el Plan Argentina LNG, liderado por YPF, que contempla instalar en la costa rionegrina una planta de fraccionamiento de gases para procesar los recursos de la cuenca productora.
El movimiento de Río Negro se suma a la reconfiguración portuaria que atraviesa a toda la Patagonia atlántica al calor de Vaca Muerta, en un proceso donde la infraestructura de exportación —oleoductos, terminales y futuras plantas de GNL— avanza en paralelo a la definición de los marcos regulatorios que la sostendrán en las próximas dos décadas.






