El American Bureau of Shipping (ABS) otorgó clasificación completa al Saildrone Surveyor, un vehículo de superficie no tripulado (USV, por sus siglas en inglés) de 20 metros de eslora, considerado el más grande del mundo en recibir esta certificación.
Redacción GlobalPorts
Con este reconocimiento, la industria marítima da un paso clave hacia la consolidación de plataformas autónomas capaces de operar de manera segura en todos los océanos.
La certificación llega apenas un año después de que ABS otorgara la misma categoría al modelo más pequeño Saildrone Voyager de 10 metros, lo que confirma la creciente confianza en la fiabilidad de estas tecnologías.
Richard Jenkins, CEO de Saildrone, celebró el logro: “Ningún otro vehículo no tripulado, ya sea de superficie o submarino, ha alcanzado una certificación de clase completa. Esto demuestra que la tecnología autónoma ya está lista para integrarse en operaciones marítimas de escala global.”
La clasificación implica que el buque no solo cumple con requisitos estructurales y de casco, sino también con rigurosos estándares en sistemas de control autónomo, ciberseguridad, redundancia operativa y seguridad de las comunicaciones. Se trata de la primera vez que una plataforma no tripulada obtiene “full class” bajo las reglas navales de ABS, una validación que abre la puerta a su operación en aguas y puertos internacionales donde la clasificación es un requisito indispensable.
Capacidades para misiones críticas
El Saildrone Surveyor fue diseñado para misiones de larga duración, con capacidad de navegar durante meses de manera autónoma y bajo supervisión remota. Entre sus principales aplicaciones se destacan:
- Mapeo batimétrico de aguas profundas mediante ecosondas multihaz que alcanzan los 7.000 metros de profundidad.
- Conciencia del dominio marítimo (MDA), incluyendo tareas de seguridad y vigilancia oceánica.
- Monitoreo ambiental y meteorológico con sensores avanzados.
- Apoyo a estudios de infraestructura crítica, como el trazado de cables submarinos y la exploración científica.
La notación de clase otorgada por ABS incluye AUTONOMOUS (NAV, MNV, PRP, AUX, RO3), reflejando su capacidad de navegación, maniobra, propulsión, sistemas auxiliares y nivel de autonomía.
La decisión de ABS es interpretada como un punto de inflexión para la industria naval, que comienza a incorporar estas tecnologías en el marco de estándares internacionales de seguridad. Medios especializados como MarineLink, The Maritime Executive y Naval News coinciden en que este avance facilitará la integración de vehículos autónomos en misiones comerciales y gubernamentales, al mismo tiempo que consolida un marco regulatorio más robusto para el futuro de la navegación sin tripulación.






