En un paso clave para evitar la paralización de operaciones, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) anunció que prorrogará la habilitación aduanera, en la zona de alije ubicada entre los km 171 y 173 del Paraná Guazú. La medida, de carácter transitorio, regirá hasta que se alcance una solución definitiva que garantice la continuidad de la operatoria.
Redacción GlobalPorts
La decisión se dio en el marco de una reunión binacional celebrada en la sede de la Cancillería paraguaya, en Asunción, el jueves 14 de agosto de 2025. Allí, las delegaciones de ambos países acordaron un plazo máximo de 30 días para volver a encontrarse y seguir trabajando en la definición de las condiciones necesarias para otorgar las habilitaciones correspondientes.
El objetivo común es claro: asegurar que las operaciones de alijo en este punto estratégico puedan desarrollarse sin interrupciones. La continuidad de las operaciones no solo impacta en el transporte de mercaderías, sino también en la previsibilidad de las cadenas productivas de ambos países.
Las tensiones en torno al kilómetro 171 surgieron en junio de 2025, cuando la Dirección General de Aduanas (DGA) anunció la suspensión por 30 días de las operaciones de transbordo (alije) en ese punto del Paraná Guazú, debido a la falta de habilitación portuaria conforme a la Ley 24.093. Esta decisión generó alarma en Paraguay ante la amenaza de interrupciones en el abastecimiento y el encarecimiento logístico. Sin embargo, tras intensas negociaciones diplomáticas, ambos países acordaron prorrogar la operativa por 10 meses y conformar una mesa técnica ARCA‑DNIT, destinada a evaluar soluciones legales y operativas definitivas.
La reunión en Asunción se da en un momento sensible: la región discute la futura licitación y gestión de la Vía Navegable Troncal (VNT), al tiempo que Paraguay refuerza su interés en contar con garantías de libre tránsito para su comercio exterior, que depende en gran medida de la VNT.
La delegación paraguaya estuvo integrada por representantes de la Administración Nacional de Navegación y Puertos, la Prefectura General Naval, la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios y el Ministerio de Industria y Comercio. A su vez, participaron actores del sector privado a través del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos y la Unión Industrial Paraguaya, lo que revela el carácter transversal de la preocupación. Por parte de Argentina, ARCA llevó la voz principal en torno a las autorizaciones aduaneras, marcando la voluntad de sostener la operatoria mientras se trabaja en una solución que brinde previsibilidad.
La prórroga acordada no resuelve de manera definitiva la situación, pero ofrece un respiro a los operadores que dependen del km 171 como nodo esencial para el comercio exterior. El plazo de 30 días abre una ventana de negociación donde se pondrá a prueba la capacidad de ambos países de transformar un conflicto latente en un esquema de cooperación duradero.






