Veinte barcazas pertenecientes a un remolcador paraguayo se desprendieron del convoy este martes cerca de Isla del Cerrito. El incidente ocurrió en la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay, uno de los puntos de mayor tráfico comercial de la Hidrovía Paraná-Paraguay. Cuatro embarcaciones fueron recuperadas en las primeras horas. Las dieciséis restantes quedaron a la deriva aguas abajo, y al menos una terminó hundida.

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El desprendimiento se produjo alrededor de las 09.30 del martes. La embarcación paraguaya navegaba aguas abajo desde Blanco Cué, Paraguay, con destino a Nueva Palmira, Uruguay. Las causas exactas del incidente permanecen bajo investigación. Desde la Armada Paraguaya señalaron que el remolcador podría haber impactado contra una zona rocosa, aunque esa hipótesis no fue confirmada oficialmente.

Prefectura desplegó medios aéreos y fluviales

La respuesta operativa fue inmediata. La Prefectura Naval Argentina movilizó lanchas y un helicóptero para contener el desplazamiento de las embarcaciones. Pese al operativo, al menos una barcaza se hundió antes de poder ser asegurada. Las autoridades emitieron alertas para toda la navegación en el área afectada. Se instruyó a pescadores, embarcaciones civiles y operadores comerciales a navegar con máxima precaución. También se solicitó atención permanente a las comunicaciones oficiales de Prefectura.

La zona de Isla del Cerrito presenta condiciones operativas exigentes. La confluencia de los ríos Paraná y Paraguay genera corrientes irregulares y concentra un flujo constante de convoyes de gran porte. Cualquier pérdida de control en ese tramo amplifica rápidamente el riesgo para la navegación circundante.

Soja, mineral de hierro y cables de alta tensión

Las barcazas transportaban derivados de soja y mineral de hierro. Ambas cargas forman parte del flujo habitual de commodities que recorre la Hidrovía rumbo a terminales de ultramar. La ruta en cuestión conecta puertos paraguayos con la terminal uruguaya de Nueva Palmira, corredor clave para las exportaciones de la región.

Lo que elevó el nivel de criticidad del incidente fue la proximidad de las barcazas sin control a las torres y cables de alta tensión instalados sobre el Paraná en esa zona. Un eventual impacto contra esa infraestructura habría tenido consecuencias que excedían largamente el plano operativo. La preocupación del sector abarcó tanto el riesgo para la navegación como la integridad del suministro eléctrico regional.

Por qué este incidente importa más allá del operativo

La Hidrovía Paraná-Paraguay es el eje logístico sobre el que descansa buena parte del comercio exterior de Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Un convoy de barcazas a la deriva en un tramo sensible no es solo un problema náutico. Es una señal sobre los límites operativos de un sistema que mueve millones de toneladas al año.

Mientras las tareas de recuperación avanzaban sobre el río, el sector observaba con atención. El foco estaba puesto en evitar colisiones, proteger la infraestructura crítica y garantizar la continuidad del tránsito comercial sobre el Paraná.

Nota del editor: Tras la publicación de esta nota, y una vez verificada la información, se confirmó que el remolcador involucrado en el incidente es el Tendotá, perteneciente a ADM Naviera Chaco. En las primeras horas del operativo habían circulado datos erróneos sobre la identidad de la embarcación, razón por la cual GlobalPorts optó por no mencionar el nombre hasta contar con confirmación oficial.

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