Las reservas mundiales de petróleo cayeron 246 millones de barriles entre marzo y abril de 2026, hasta situarse en 7.900 millones.
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La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió hoy que el mundo agota sus reservas mundiales de petróleo a un ritmo sin precedentes. El detonante es el cierre del Estrecho de Ormuz tras la ofensiva israeloestadounidense contra Irán del 28 de febrero. La agencia alertó que la situación puede «presagiar futuras subidas de precios del crudo«.
La caída más pronunciada en décadas
El informe mensual de la AIE, publicado este miércoles en París, cuantifica el impacto con precisión. La producción mundial cayó en abril 1,8 millones de barriles diarios, hasta quedar en 95,1 millones. El recorte acumulado desde febrero alcanza ya los 12,8 millones de barriles diarios.
Los inventarios globales —incluido el petróleo en tránsito marítimo— se redujeron 250 millones de barriles entre marzo y abril, a un ritmo de 4 millones de barriles diarios.
Los inventarios globales de crudo y combustibles refinados disminuyeron en aproximadamente 4,8 millones de barriles diarios entre el 1 de marzo y el 25 de abril. Es la mayor reducción trimestral registrada hasta la fecha. Alrededor del 60% de esa caída corresponde al petróleo crudo. El 40% restante pertenece a combustibles refinados como gasolina, diésel y queroseno.
Refinerías, petroquímica y aviación: los sectores más golpeados
El impacto no se limita al crudo. El procesamiento mundial en refinerías caerá 4,5 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de 2026, hasta 78,7 millones. La causa son los daños en infraestructuras, las restricciones a las exportaciones y la escasez de materias primas.
Las mayores pérdidas se producen en el sector petroquímico. Hay menos petróleo y gas natural para fabricar plásticos, fertilizantes y productos farmacéuticos.
La aviación también sufre con fuerza. El combustible para aviones casi se triplicó tras el corte de exportaciones desde Medio Oriente. La actividad aérea se encuentra muy por debajo de los niveles normales.
JPMorgan advierte: el verano puede ser crítico
Los grandes bancos de inversión ya anticipan un agravamiento. JPMorgan advierte que, si la situación no se resuelve, las reservas visibles mundiales podrían descender hasta los 7.600 millones de barriles en junio. En septiembre podrían caer a 6.800 millones.
Los precios ya reflejan esa tensión. El crudo North Sea Dated registró oscilaciones cercanas a 50 dólares por barril en abril. El precio medio mensual subió 16,5 dólares, hasta 120,36 dólares por barril. Desde el inicio del conflicto, el crudo Brent acumula una suba del 37%.
La AIE fue contundente: con los inventarios globales reduciéndose a un ritmo récord, es probable que haya mayor volatilidad de precios antes del período de máxima demanda estival.
Las Américas compensan, pero no alcanzan
Fuera de Oriente Medio, la producción intentó cubrir el déficit. Las expectativas de crecimiento de la oferta de las Américas para 2026 se revisaron al alza en más de 600.000 barriles diarios desde principios de año, hasta 1,5 millones de barriles diarios en promedio. Las exportaciones de crudo de la cuenca atlántica hacia los mercados más afectados del este de Suez crecieron 3,5 millones de barriles diarios desde febrero. Los principales impulsores fueron Estados Unidos, Brasil, Canadá, Kazajistán y Venezuela.
Sin embargo, ese aumento no cierra la brecha. Incluso si el suministro de crudo se reanuda progresivamente por el Estrecho de Ormuz en junio, la oferta mundial disminuirá una media de 3,9 millones de barriles diarios en 2026. La propia AIE reconoció que la oferta se recuperaría más lentamente que la demanda. El mercado seguiría en déficit hasta el último trimestre del año.
Fuentes: Logistics Word/ EuroNews/ Reuters






