En un nuevo capítulo de la competencia portuaria del Mercosur, el buque fluvial más grande de la región, el ‘Don Toyo’, operará desde el Puerto de Buenos Aires, consolidando su rol estratégico en la Hidrovia Paraguay-Paraná. Con una capacidad de 906 contenedores y dimensiones imponentes de 120 metros de largo y 30 de ancho, esta embarcación marca un antes y un después en la logística regional.

La apuesta por Buenos Aires

Desde Paraguay, la puja por la terminal de destino final se debatió entre Montevideo y Buenos Aires. La capital uruguaya, que inicialmente parecía posicionarse como la opción preferida, quedó relegada por dificultades en la operatoria de las barcazas paraguayas. 

De acuerdo a lo publicado en medios de prensa paraguayos, se eligió Buenos Aires, por su mayor capacidad operativa y conexiones comerciales más ágiles, se impuso como la mejor opción para la carga proveniente de Paraguay, Bolivia y el sur de Brasil. Este movimiento reconfigura la dinámica del comercio en la Hidrovía y anticipa un futuro donde la eficiencia será clave para el crecimiento del sector.

Un nuevo coloso en el río

El ‘Don Toyo’, diseñado para navegar con un calado de 10 pies, podrá operar sin restricciones en los principales tramos de la Hidrovía Paraguay-Paraná, conectando los puertos paraguayos de Asunción, Villeta y Mariano Roque Alonso con Buenos Aires. Este nuevo servicio no solo potenciará el comercio exterior paraguayo, sino que también brindará una alternativa de mayor volumen y eficiencia para el tránsito fluvial regional.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, destacó el significado del nuevo buque para la nación guaraní: “El río Paraguay es nuestro tronco principal, el lugar por el cual el Paraguay comercial se vuelve una nación poderosa. Pero esto no sería posible sin los sueños y la ambición de los paraguayos”. Además, subrayó que este es solo el inicio de un proceso de modernización de la Hidrovía, con el objetivo de hacerla más competitiva y eficiente para el desarrollo económico del país.

Desafíos en la hidrovía: sedimentación y congestión

El crecimiento del tráfico fluvial viene acompañado de nuevos desafíos. La reciente congestión en la confluencia del río Bermejo con el Paraguay, donde la acumulación de sedimentos provocó demoras en la navegación, puso en evidencia la necesidad de obras de dragado constantes. Durante febrero, la zona registró un embotellamiento récord de 450 embarcaciones, incluyendo barcazas, tanqueros y cargueros, lo que requirió intervenciones urgentes para restaurar la operatividad del canal.

El inminente viaje inaugural del ‘Don Toyo’, previsto para abril, marcará el inicio de una nueva etapa en la competitividad de la Hidrovía. La decisión de operar desde Buenos Aires fortalece la posición de Argentina en el comercio fluvial del Mercosur, mientras que Paraguay reafirma su apuesta por un desarrollo logístico más ambicioso.

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